Razas de tortugas

Las tortugas son animales que forman parte de la familia de los reptiles, con la diferencia de que estos animales están formados por un caparazón que protege los órganos internos de su cuerpo. Únicamente dejan ver fuera de dicho caparazón la cabeza, las patas y la cola, aunque son capaces de ocultarse por completo. Algo que tienen en común con el resto de reptiles es que basan su actividad metabólica en la temperatura ambiental, y que mudan la piel, aunque lo hacen poco a poco, de una manera distinta.

Las tortugas se reproducen por medio de huevos, y todas cuentan con un pico que recubre su mandíbula y que facilita su alimentación, ya que carecen de dientes. Aunque existen muchas variedades de tortugas, todas ellas cuentan con características similares, y pueden ser grandes mascotas, siempre y cuando se garantice la satisfacción de sus necesidades tanto a nivel de espacio como de alimentación, etc.

Historia de las razas de tortugas

El origen de las tortugas se encuentra en la antigüedad, siendo probablemente uno de los grupos de reptiles más antiguos. El primer testudino conocido data de hace 220 millones de años, un tipo de tortuga acuática que guardaba algunas similitudes con las actuales. La principal diferencia de esta especie y sus sucesoras, es que se trataba de tortugas primitivas, con caparazón y dientes en el paladar, que no podían retraer las patas, la cabeza ni la cola dentro del caparazón, pero que estaban protegidas por espinas.

De estas especies surgieron las primeras tortugas como tal, animales terrestres que se iban definiendo poco a poco. Por medio de la evolución, algunas de las tortugas terrestres se modificaron durante 100 millones de años para adaptarse al medio acuático, y otros 50 millones de años más para ser capaces de sobrevivir en el mar.

Las tortugas han formado parte siempre de la cultura en todos los rincones del mundo. Han sido tratadas como emblema de la longevidad y la serenidad debido a sus características. También han formado parte de las mitologías de muchos rincones, utilizadas como símbolos para explicar diversos mitos de la creación. Sin duda alguna, animales muy especiales que se han ganado un hueco en los corazones de los seres humanos, llegando a compartir parte de su vida con ellos.

Cuántas razas de tortugas existen

Existen aproximadamente unas 250 especies de tortugas en todo el mundo, que se agrupan en 13 familias diferentes. No obstante, son solo unas pocas las que cuentan con características adecuadas para formar parte de una familia humana como mascota. Es importante tener en cuenta que no todas las tortugas son iguales, y que cada raza o especie tiene sus propias necesidades, empezando por el hábitat donde pueden desarrollarse y tener una buena vida.

Tipos de razas de tortugas

Aunque existen muchas variedades de razas de tortugas, todas ellas se pueden clasificar en dos grupos básicos, las que son de tierra y las que son de agua. Todas ellas cuentan con características similares, pero también requieren un conocimiento adecuado sobre su forma de vida para poder ofrecerles un espacio adecuado.

Las tortugas de agua deberán vivir en un espacio adecuado, con una cantidad de agua al menos dos veces superior al tamaño del animal. Además, hay que tener en cuenta que la tortuga crecerá con el tiempo, por lo que sus necesidades de espacio serán cada vez mayores. Las tortugas de agua pueden ser de agua dulce o de agua salada, otra cosa que hay que tener en cuenta a la hora de confeccionar un acuario adecuado para ellas. Por otro lado, la temperatura del agua deberá mantenerse a unos 28º, y deberá contar con los sistemas de limpieza adecuados. También necesitará una zona donde tomar el sol durante buena parte del tiempo y una alimentación adecuada compuesta principalmente por alimentos balanceados específicos para tortugas acuáticas. Algunas de las tortugas acuáticas son la tortuga verde, la tortuga de orejas rojas, la tortuga laúd, la tortuga carey o la tortuga lora.

Las tortugas de tierra se adaptan con mayor facilidad al entorno humano. Pueden acercarse al agua puntualmente, pero pasan la mayor parte del tiempo en zonas terrestres. Son animales vegetarianos y muy bien posicionados como mascotas, ya que su cuidado es extremadamente sencillo, y pasa por contar con un espacio adecuado y amplio, donde pueda moverse con comodidad. Será necesario también que disponga de un espacio soleado donde mantenerse a buena temperatura, además de una alimentación equilibrada, compuesta principalmente por pastos, flores de colores, verduras o frutas. Algunas de las tortugas terrestres son la tortuga de paras rojas, la tortuga gigante de las galápagos, la tortuga montesa o la tortuga mediterránea.

Con unos cuidados adecuados, estos animales pueden llegar a vivir cientos de años sin presentar apenas enfermedades. Si vas a hacerte con una tortuga, procura conocer de antemano todas sus necesidades para conseguir ofrecerle la mejor vida posible.