Braco de Weimar


Características Vitales


Altura
31 - 61 cm
Peso
25 - 39 kg
Esperanza de Vida
11 a 13 años
Personalidad
Cariñoso y Obediente

Características de la Raza


Apariencia
Tamaño
Grande
Pelaje
Corto, Liso
Color
Gris
Adaptabilidad
Se adapta bien a la vida de apartamento
Bueno para propietarios novatos
Tolera estar solo
Tolera el frío
Tolera el calor
Personalidad
Cariñoso con la familia
Son amigables con los niños
Perro amistoso
Amigable con extraños
Cuidados
Salud general
Baboso
Cantidad de muda
Propenso a ganar peso
Nivel de energía
Intensidad
Necesidad de ejercicio

Poco se sabe de la historia del braco de Weimar antes del año 1800. De esta época y de años anteriores datan pinturas y grabados donde aparecen representaciones de canes similares al weimaraner, pero que no se pueden constatar como tales. El origen real de la raza es completamente desconocido, posiblemente borrado de forma intencional. Poco o nada puede encontrarse sobre el braco de Weimar antes del siglo XIX, y, aunque las hipótesis sobre ellos son muchas, no dejan de ser creencias que nunca llegarán a saberse con certeza.

Para obtener información veraz acerca del braco de Weimar, hay que partir del silgo XIX. Su historia conocida comienza en la corte de Weimar, de la mano del Gran Duque Carlos Augusto. Este hombre noble era un gran aficionado a la caza, y en una de sus salidas descubrió a los canes que serían los antepasados directos del weimaraner actual.

El Gran Duque quedó completamente prendado por estos perros de manto gris y habilidades únicas para la caza, llegando a decretar que únicamente los nobles podían poseer ejemplares de esta raza y criar con ellos. Se cree que el origen de la raza se encuentra en Francia y en el norte de África debido a sus características físicas, como el color de su pelaje y la forma de su cabeza. No obstante, todos los esfuerzos del Gran Duque por controlar la raza a su gusto dieron sus frutos, siendo considerada ahora una raza alemana.

Desde que el Gran Duque los seleccionara como perros de caza propios, y hasta bien avanzada la historia, el braco de Weimar fue un perro utilizado exclusivamente para la caza mayor de la nobleza de la corte alemana, lo que en parte moldeó su temperamento hasta convertirlo en un perro muy apto para el trabajo, pero menos sociable que otras razas.

Los cazadores que criaban bracos buscaban principalmente unas cualidades físicas excepcionales y habilidades muy concretas para la caza, dejando de lado su belleza física o su carácter. Además, fue una raza prácticamente desconocida para el resto de la población, por lo que no hubo criadores dedicados a buscar un temperamento más suave. Posteriormente, a finales del siglo XIX, la raza se fue dando poco a poco a conocer, e incluso se formó el Club Alemán del Weimaraner, pero esto tampoco serviría para mejorar ciertos aspectos de los perros, puesto que el club prohibió la venta de cachorros a personas que no perteneciesen al mismo.

El braco de Weimar tardaría varios años más en convertirse en la raza que conocemos ahora, puesto que no fue hasta mediados del siglo XX cuando Howard Knight, un miembro del club aficionado a la raza, sacó a algunos ejemplares de Alemania para llevarlos a Estados Unidos. Para este momento, la raza ya había evolucionado hasta acercarse más a ser un perro de muestra, puesto que las especies de caza mayor eran escasas. Su temperamento era algo más tranquilo, y en Estados Unidos causó una gran sensación por su belleza natural, por sus habilidades y movimiento.

Gracias a la exportación de los primeros ejemplares, el braco de Weimar se hizo un hueco en diversas regiones, y poco a poco se extendió a otros lugares del mundo, hasta llegar a ser la raza conocida y valorada que es en la actualidad. No obstante, siempre tuvo mayor importancia como perro de trabajo que como mascota, incluso ahora, puesto que ha demostrado sobradas habilidades para trabajar como perro de búsqueda y rescate o para practicar diversos deportes. Como mascota, cada vez se encuentra en más hogares, y es que el weimaraner es un perfecto animal de compañía cuando se educa correctamente.

Características del braco de Weimar

El braco de Weimar es un perro de gran belleza, grande, atlético y esbelto. La línea de su cuerpo es muy elegante tanto cuando está en reposo como cuando se encuentra en movimiento, y mantiene unas proporciones perfectas en todo su cuerpo, aunque es ligeramente más largo que alto. Su pecho es profundo y delgado y su espalda alargada y recta, y termina en una cola de longitud media que suele llevar a la misma altura.

Se trata de un perro activo y deportista, musculoso y fuerte, muy capacitado para llevar a cabo cualquier ejercicio necesario. Sus patas alargadas y robustas están preparadas para la carrera, para el salto y para cualquier otro propósito. Su cabeza es ancha, de tamaño medio y bien proporcionada con el resto del cuerpo, y se caracteriza por presentar una hendidura justo en la mitad de la frente. En el rostro destaca una trufa de color carne y gris, ojos profundos de color ámbar, redondeados y pequeños, y unas orejas anchas y bastante largas que se doblan y caen a ambos lados de la cabeza.

Tamaño del braco de Weimar

El weimaraner es uno de los perros más grandes de caza que existen. Se trata de un animal que puede medir entre 59 y 70 centímetros en el caso de los machos, entre 57 y 65 centímetros en el caso de las hembras. El peso se mantiene entre los 30 y 40 kilos para los machos y entre los 25 y 35 kilos para las hembras. Estas medidas están marcadas en el estándar de la raza redactado por le FCI.

Pelaje del braco de Weimar

El pelaje del braco de Weimar es corto y duro, un poco áspero al tacto. Está tan pegado al cuerpo que marca a la perfección cada línea de la morfología del animal. Esto implica que apenas necesita cuidados y apenas pierde pelo, por lo que su mantenimiento es mucho más sencillo que el de otras razas. El color del manto ha de ser siempre gris, aunque la tonalidad puede variar de un gris plateado a un gris más oscuro, tipo ciervo o ratón.

Comportamiento del braco de Weimar

Aunque es sus inicios el braco de Weimar era un perro bastante agresivo y cazador, en la actualidad su carácter se ha modificado hasta convertirse en una excelente mascota de familia. Destaca por su alto nivel de energía y la actividad que demanda, pero también es un animal muy fiel a los suyos, y siempre está deseoso de pasar tiempo en su compañía realizando diversas actividades. Es muy dulce y cariñoso, y muestra una paciencia infinita con los niños y con otros perros, aunque su elevada energía puede hacer que sea un poco brusco en el juego, por lo que es recomendable vigilar sus juegos y educarlo correctamente para que aprenda a comportarse.

Es un perro muy recomendado para personas muy activas que practiquen deporte el aire libre, porque encontrarán en esta raza un perfecto compañero de juegos y de aventuras. También es bastante probable que aflore su temperamento como cazador, por lo que siempre habrá que ofrecerle la posibilidad de dirigir la energía a actividades relacionadas con la búsqueda de juguetes o con la persecución de juguetes sonoros.

Es importante además incidir en su socialización desde cachorro para intentar controlar esos instintos de caza hacia otros animales, y también se debe socializar con todo tipo de personas, puesto que el weimaraner adulto puede ser bastante tímido y desconfiado. Una correcta educación evitará además los ladridos o aullidos excesivos de esta raza, algo que suele ser habitual cuando el animal pasa demasiadas horas solo o cuando se angustia por algo.

Principales enfermedades del braco de Weimar

Esta raza presenta muy poca predisposición a sufrir enfermedades hereditarias en comparación a otras razas caninas. Sin embargo, es bastante común que sufra torsión gástrica, un problema muy peligroso que se puede evitar controlando su alimentación y evitando que haga ejercicio antes y después de comer. Otras enfermedades que puede padecer son displasia de cadera, entropión, hemofilia o enfermedad de von Willlenbrand, pero la incidencia de todas ellas es considerablemente menor que en la mayoría de razas.

Cuidados básicos del braco de Weimar

Los cuidados adecuados del braco comienzan por unos hábitos generales saludables. La alimentación, el ejercicio y las visitas al veterinario son imprescindibles para que la salud de tu mascota sea inmejorable. Recuerda acudir al veterinario a realizar las revisiones pertinentes, además de para mantener al día el calendario de vacunas y desparasitaciones.

Uno de los puntos más importantes a tener en cuenta para la buena salud del perro, tiene que ver con la alimentación. Además de ofrecerle siempre un alimento de alta calidad, es necesario controlar la ración diaria y las tomas. Siempre es más recomendable que coma varias veces al día en menor cantidad, para evitar la torsión de estómago.

Lo mismo ocurre con el ejercicio. Este animal tiene una energía muy elevada, y como tal, requiere una gran cantidad de ejercicio diario. No obstante, ese ejercicio deberá realizarse en distintos momentos del día, y nunca antes o después de comer. Por otro lado, para que el ejercicio consiga el efecto deseado en el perro, no puede reducirse a pasear un par de veces al día. Esta raza necesita correr y ver su mente estimulada con diversos ejercicios tanto físicos como de obediencia, trucos, etc. Cuanta mayor variedad de cosas pueda realizar, mejor será la relación entre el dueño y su mascota.

El resto de cuidados son muy sencillos de mantener, y es que esta raza apenas requiere cuidados estéticos en su pelaje. Un cepillado a la semana es más que suficiente para eliminar el pelo muerto y el polvo acumulado, y solo se recomiendan los baños cuando es necesario o cuando pasa demasiado tiempo. Hay que procurar además que el baño se lleve a cabo siempre con un champú adecuado, puesto que de otra forma se puede dañar la piel de esta raza.

La educación y la socialización no pueden olvidarse, siempre de un modo amistoso y positivo, para que el animal relacione todos los procesos de forma agradable. Enseñarle órdenes básicas y presentarle a todos los animales y personas posibles son las bases sobre las que trabajar para conseguir que el braco adulto sea un perro equilibrado y tranquilo dentro de casa. Un perro mal educado y que tiene pocas opciones de realizar ejercicio puede volverse muy destructivo y ladrador, lo que es una molestia tanto para el propietario como para el resto de vecinos.

Curiosidades del braco de Weimar

  • En Estados Unidos, esta raza se conoció principalmente como los fantasmas de plata o fantasmas grises, debido a la forma de caminar elegante que seguían al moverse por los campos alemanes.
  • El mayor momento de desarrollo de la raza fue en los años 50, puesto que se consideró al weimaraner como un símbolo de buen gusto para la clase alta. Así, era fácil ver ejemplares de estos perros acompañando a famosos de la talla de Grace Kelly, Eisenhower o Brad Pitt.
  • Los cachorros de braco de Weimar tienen los ojos azules al nacer, pero cambian con el tiempo hasta volverse de color ámbar más o menos claro.
  • Hace algunos años, el estándar de la FCI marcaba que la cola de estos perros debía cortarse hasta quedar en un tercio de su longitud. Por suerte, ese requisito se eliminó del estándar y hoy en día no solo no es recomendable realizar esta violenta práctica, sino que en muchos países está completamente prohibido.
  • Aunque la variedad más común de braco de Weimar es la de pelo corto, existen también ejemplares de pelo largo más complicados de ver. La longitud del manto es variable, y pueden presentar una capa interna.

Si quieres compartir tu vida con un weimaraner ahora que conoces todos sus datos relevantes, es el momento de encontrar el cachorro perfecto para ti. Para ello, debes encontrar a un criador de la raza, con experiencia y buenas referencias de otros propietarios, porque así tendrás todas las garantías de salud del cachorro y contarás con información muy valiosa y de primera mano sobre la raza.

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