Pastor ganadero australiano o Boyero australiano

Pastor ganadero australiano o boyero australiano

El boyero australiano es una de las razas que pertenecen a los perros que guían y cuidan distintos tipos de ganado, de ahí la denominación boyero. La versión australiana tiene cualidades particulares desde su fuerte capacidad física hasta sus hermosos colores, entre otras.

Como lo indica su nombre se desarrolló en Australia. Durante el siglo XIX, los perros que se utilizaban para el pastoreo empezaron a tener problemas para guiar al ganado. No tenían la resistencia necesaria y eran muy agresivos.

Por este motivo, se hicieron diferentes cruces con razas como smithfields, dingos, pero resultaron también agresivos. Luego su usaron los canes escoceses highland collies, que también se cruzaron con dingos, y la descendencia fue adaptándose a lo que se buscaba. En el camino se hicieron cruzas con dálmatas, perros ovejeros, kelpies hasta llegar a este perro.

Como ves hay mucho por descubrir de este noble peludo, encuéntralo aquí.

Características del pastor australiano o boyero australiano

Abundan los nombres por los que es conocido: red heelers (taloneros rojos), blueys (azulitos), queensland heelers (taloneros de las tierras de la reina), blue dogs (perros azules), blue heelers (taloneros azules), heelers (taloneros). Se deben a la variedad de colores de su manto.

Son perros inteligentes, con disposición para aprender, además de querer complacer a sus compañeros humanos. Seguro, equilibrado, solo es agresivo en circunstancias que lo ameriten.

Posee una complexión física fuerte, robusta, compacta. Es valiente y siempre dispuesto a hacer tareas difíciles y agotadoras. Es un can con mucha energía que puede estar en actividad durante períodos prolongados.

Su robustez, que no es demasiado voluminosa, no lo hace lento. Por el contrario, es ágil, flexible, rápido con reacciones inmediatas y potentes.

El cuerpo es un poco más largo que ancho. Las patas pueden parecer cortas, pero casi siempre son adecuadas para responder a las exigencias del animal. Estas son redondeadas y fuertes.

La cabeza es piramidal, grande, pero adecuada al tamaño del cuerpo. La frente tiene una prominencia moderada.

Las orejas son medianas, siempre erguidas en forma de punta de flecha, ubicadas en la punta de la cabeza.

El hocico es pronunciado, grueso, fuerte, con labios firmes y terminan en la trufa negra, de narinas abiertas.

El cuello, los hombros y el pecho son robustos. Este último es ancho, musculoso.

La cola es mediana, con inserción alta. Por lo general, al estar en reposo la lleva estirada y la levanta al ponerse en atención o actividad.

Peso del pastor australiano o boyero australiano

En los machos el peso es mayor, entre 20kg a poco más de 25 kg. La hembra pesa de 18 a 22 kg.

Tamaño del pastor australiano o boyero australiano

El tamaño también es distinto de acuerdo al sexo. Los machos tienen mayores dimensiones, mide a la cruz de 48 a 55 cm. En las hembras la altura es de 45 a 52 cm.

Pelaje del pastor australiano o boyero australiano

Estos peludos tienen la cualidad de lucir doble manto. El más bajo o inferior es suave, muy denso. El exterior es más áspero, más largo, con buena densidad, lacio y duro. En las hembras, en la vejez, se les tiende a rizar.

El manto cubre todo el cuerpo. Es más abundante en el pecho, el cuello, las patas traseras.

Exhibe diferentes configuraciones de color. Algunos ejemplares tienen se presentan en negro, con pelos negros y canosos o grises. A esta combinación puede sumarse manchas o zonas moteadas azuladas, rojizas, negras o leonado. En la zona inferior puede ser fuego a leonado.

La combinación más llamativa es la azul. El manto en la parte superior es azul, con manchas, puntos, manto bicolor, además de manchas o puntos negros o fuego.

También puede tener combinaciones con manchas, puntos o zonas moteadas en tonos rojizos.

Esperanza de vida del pastor australiano o boyero australiano

Se trata de animales fuertes, habituados a resistir duras condiciones naturales. Su tiempo de vida, en promedio, está entre 12 a 15 años, aunque hay casos de perros que han vivido hasta 18 años.

Comportamiento del pastor australiano o boyero australiano

Durante generaciones como perro pastor se puede creer que no requiere mucha atención, sin embargo, es un animal que necesita la compañía humana. Esto le ayuda a ser un perro feliz y estable. De modo que hacer actividades, juegos, darle caricias y la presencia de sus compañeros humanos es indispensable para que tenga una buena conducta.

Por sus características es un excelente guardián del espacio que se le encomiende. En el hogar estará atento a cualquier situación que pueda percibir como una amenaza.

En sus primeros años de vida pueden tener tendencia a morder, incluso destruir, cosas que tengan a su alcance. Esto cambia al crecer, cuando se vuelven más obedientes, serenos y equilibrados.

La mejor manera de prevenir o disminuir esta conducta es darles tareas, ejercicios que demanden mucha atención y esfuerzo. Necesitan un trabajo que los mantenga en constante actividad.

Con su instinto como boyero y guardián, es importante saber que, en grupos ruidosos de adultos o niños, pueden actuar con ladridos o débiles mordidas para controlar al grupo.

Principales enfermedades del pastor australiano o boyero australiano

El tema de la salud es una ventaja en estos peludos nobles y hermosos, ya que no hay datos de que desarrollen enfermedades hereditarias o recurrentes.

Las enfermedades que pueden sufrir son oculares, por desgaste de tejidos, así como problemas de audición.

Cuidados básicos del pastor australiano o boyero australiano

Una intensa y continua actividad física es clave para su bienestar físico. Su historia de hacer tareas muy exigentes de fuerza y resistencia, de manera que un paseo corto es insuficiente. Pasar de perro pastor a estar en reposo continuo, encerrado lo afecta física y emocionalmente.

El entrenamiento y la socialización desde cachorros son necesarios, así se habituará a estar con otros animales sin querer encerrarlos o limitar sus movimientos.

La mejor manera de educarlos es con estimulación positiva, premiar el buen comportamiento y no ser brusco o gritarle. De esta manera se vuelven más seguros y entusiastas por aprender. En ocasiones, algunos ejemplares pueden ser renuentes a las instrucciones, por lo que se necesita paciencia para llevarlos.

Para una buena relación con niños deben ser relacionados con ellos, también en etapas tempranas del crecimiento. Así los verá como parte de su grupo y no como algo que debe arrear.

En todo caso, hay que ser cuidadosos si hay niños pequeños, no será agresivo, pero al verlos correr puede querer actuar.

Curiosidades del pastor australiano o boyero australiano

Una de sus rasgos llamativos es que puede ser un poco destructivo cuando está aburrido, o no tiene suficiente actividad física. Entonces son capaces romper cosas dentro de casa o lo que tenga al alcance.

No es dado a ladrar de manera constante, lo hará en situaciones específicas, alertar, cuando detecta algo peligroso. Por el contrario, es más bien silencioso.

Pastor ganadero australiano o boyero australiano