búho pigmeo

Uno de los animales considerado entre los más enigmáticos de la naturaleza es el búho. Un ave de la noche, que puede surcar el aire en un vuelo silencioso. Es también un cazador dotado con extraordinarias capacidades, con sentidos muy afinados para sobrevivir con éxito, así es el búho pigmeo que tiene cualidades propias.

Esta pequeña y hermosa ave rapaz, tiene una imagen adorable. Pertenece al género Glaucidium en el que hay una gran variedad de especies. También es conocido como mochuelo y se pueden encontrar en Eurasia, África y América.

Entre esta ave y la lechuza hay muchas similitudes, por lo que se suele llamar con un u otro nombre como si fuesen sinónimos. En efecto pertenecen a la misma familia de aves, pero tienen diferencias importantes. Los búhos son de constitución fascia más grande que las lechuzas. Los ojos de los búhos tienen ojos grandes, muy abiertos, y a menudo de color amarillento. Las lechuzas tienen la cabeza acorazonada, ojos más pequeños y oscuros. Además, en la cabeza, las lechuzas, tienen unas plumas levantadas, parecidas a una coronas, esto no aparece en todas las especies, pero si en la mayoría.

Búho pigmeo: variedad

Dada la amplia diversidad que existe de esta ave de la familia strigidae hablaremos de algunas características en común, físicas, hábitos, reproducción entre otras. Existe el pigmeo del norte, el Glaucidium passerinum, entre una gran cantidad que se han ido adaptando a diferentes entornos naturales.

Como se ha dicho es un ave pequeña, en términos generales no supera los 20 centímetros, y su peso puede oscilar por debajo de los 100 gramos. Las hembras de este género, por lo habitual son un poco más grandes que los machos.

Al verlo se puede notar que tiene una disposición variada del plumaje así como diversos tonos en blanco, gris claro, tonos pardos o marrones. Su cabeza tiene una forma redondeada, con el plumaje en una trama de tonos blancos y pardos. Cerca de los ojos suele haber una mayor cantidad de plumas blancas. Por la parte posterior de la cabeza tiene dos manchas oscuras, predominantemente negras enmarcadas en blanco. Estas manchas dan la apariencia de ser unos abiertos, son muy útiles ante la presencia de depredadores que perciben ser observados.

Los ojos son redondos, con una marcada expresión con su característico color amarillo. El pico es afilado de un color entre amarillento y verdoso. El plumaje llega también cubre por entero las patas.

Las garras son largas, fuertes que utiliza para atrapar a sus presas y evitar que se caigan durante el vuelo a su nido.

Búho pigmeo: territorio

El lugar donde estas aves se sienten más cómodas es en las alturas. Por eso en general se sitúan en las copas de los árboles, desde donde pueden observar su territorio. Allí están atentas a las posibles presas, al igual que a los peligros. Es más usual encontrarlos en los bosques con abundantes arboles de troncos fuertes y elevados. También es parte de ecosistemas como las Montañas Rocosas en Estados Unidos, o Columbia Británica en Canadá. También ha sido visto en Alaska, así como en amplios territorios en Eurasia.

Búho pigmeo: Alimentación

Tal como lo indica su clasificación son aves rapaces, es decir que buscan presas que prefieren cazar para alimentarse. En su menú se encuentran pequeños mamíferos y roedores, reptiles, aves, así como insectos. A pesar de sus pequeñas dimensiones, el búho puede llevarse presas de mayor tamaño, gracias a la fuerza de sus garras y patas.

De hecho tienen una buena capacidad de maniobrabilidad, al punto que es posible que capturen presas en pleno vuelo. Además, tiene la cualidad de resguardar alimentos para la llegada del invierno cuando las presas escasean.

Dado que carece de dientes, no puede masticar su comida. Por lo que arrancan trozos de carne y piel de su presa gracias a su fuerte pico y los van tragando.

Búho pigmeo: Conducta

A diferencia de otros búhos, el pigmeo opta por cazar durante el día. Su proceso de cacería puede variar de la paciencia de esperar a la presa, no es silenciosa como otros de su especie. Utiliza sus agudos sentidos de vista y oído para detectar a su presa y lanzarse por ella.

Durante la noche les gusta emitir llamados, a pesar de que son más bien tímidos y prefieren lugares retirados y silenciosos. Ululan para marcar territorio, así como para llamar a la hembra.

Su período de actividad es variado, al amanecer y al caer la tarde, en la noche suelen ser menos dados a realizar alguna tarea.

El vuelo de esta ave se caracteriza por casi remarcar movimientos ondulatorios, y no desplazarse en línea recta como tantas otras aves.

Puede ser un ave belicosa que, en ocasiones, ataca a otros animales cercanos sin intención de comerlos. Esto a pesar de que por sus dimensiones transmita ternura.

Búhos pigmeo: reproducción

Una característica llamativa es que tienen una conducta monógama, incluso durante más de un período reproductivo. A la hembra le toma alrededor de 28 días el proceso de incubación. En cada temporada puede colocar de cuatro a siete huevos que deposita, a menudo, en el mes de abril a junio. La incubación da inicio al colocar el último huevo. Pondrá cada huevo por día

Durante este proceso, el trabajo del macho es llevar la comida al nido. Tras unas tres semanas de la eclosión, los polluelos están activos. Luego de poco más de 32 días cumplen el proceso de hacerse de sus plumas, permanecen unos pocos días en el nido antes de marcharse.

El lugar que se utiliza para anidar lo establece el macho. Se trata de hoyos viejos en la corteza de los árboles, estos han sido perforados por carpinteros. En caso de que sea la primera incubación, le mostrará diferentes lugares a la hembra hasta la selección definitiva.

Luego de la primera nidada, llevará de manera habitual a la hembra al mismo nido. De hecho puede utilizar por varios años el mismo espacio para guarecer a la hembra y sus pichones.

Búho pigmeo