En el mundo animal hay muchos animales similares. Especies que por su constitución física revelan que tienen nexos en la gran historia evolutiva que la ciencia nos ha revelado. Así es el caso de la liebre y el conejo que muy a menudo para muchas personas se trata del mismo animal. Lo cierto es que hay importantes diferencias entre lo que se podría decir de liebre vs conejo.

Lo primero que hay que decir es que en efecto son animales con mucho más que un gran parecido. Comparten el mismo grupo o la misma familia de acuerdo a las identificaciones taxonómicas, la diferencia se da en la clasificación de género. La libre pertenece al género lepus mientras que los conejos se ubican en el Oryctolagus, entre otros.

Para conocer en detalle las características de cada uno de estos llamativos peludos, tenemos datos muy interesantes para que no tengas más dudas de las diferencias entre conejos y liebres. Así verás que, en muchos ámbitos como la reproducción, las crías, la conducta, entre otros son completamente distintos. Aunque también verás que tienen varios aspectos en común.

Liebre y conejo

Ambos animales, liebre y conejo, pertenecen a la misma familia denominada Leporidae, en el que se agrupan y pertenecen al orden de los lagomorfos.

Están agrupados allí debido a sus características que les hacen tan familiares y a la vez particulares. Poseen una forma muy similar, las patas traseras son más largas que las delanteras, poseen orejas alargadas con formas estrechas. Su cuerpo responde de manera funcional para correr y para saltar.

 

 

¿La liebre y el conejo son roedores?

Son herbívoros, y durante un tiempo fueron definidos como roedores. Entre otros motivos porque de hechos liebres y conejos roen. Estos animales tienen la particularidad de que sus dientes superiores e inferiores no están alineados, por lo que crecen toda la vida. Se estima que en un año podrían llegar a los 10 centímetros. Eso los lleva a buscar una manera de desgastar sus dientes, por lo que habían sido catalogados de esa manera.

Sin embargo, se evidenciaron notables diferencias con ese tipo de animales por los que fueron reclasificados considerando sus características propias. La estructura dental es muy diferente. Los roedores poseen cuatro dientes, en tanto los lagomorfos (orden de conejos y liebres) poseen seis, cuatro en la parte superior y dos en la mandíbula.

La dieta también distinta. Los roedores son omnívoros, comen cualquier tipo de alimentos. Por su parte los lagomorfos son estrictamente herbívoros, incluyendo frutas.

Hay que tener presente otras cualidades naturales de estos lepóridos. Su piel esta toda cubierta de pelos, incluyendo el rostro, las patas, la cola, orejas. Los roedores tienen pelo solo en parte de su cuerpo como el torso, pero no en la cola o patas.

Existe otra serie de rasgos que los hacen distinguibles y particulares, pero ahora hablaremos de lo que no tienen en común la liebre y el conejo.

 

Diferencia entre liebre y conejo

Más allá de que a primera vista pareciera que conejo y liebre son la misma clase de animales, hay una serie de rasgos físicos, de funcionalidades anatómicas y características biológicas que dejan muy en claro, que, aunque parientes cercanos, están en un orden diferente.

 

Diferencias físicas de liebre y conejo

Tal vez pueda sorprender las diferencias que vamos a detallar de la estructura anatómica y la forma, que hay entre estos dos animales.

El rasgo más llamativo de estos peludos, sin duda, son sus orejas. En estos órganos hay importantes cualidades que los separan. En el caso de las liebres, las orejas son mucho mas largas y además tienen funciones diferentes.

Para las liebres el tamaño de las orejas funciona como un detector de cuando ocurre a su alrededor. Hay que tener en cuenta el hecho de que la liebre vive como un animal silvestre, se enfrenta a condiciones que no vive el conejo domesticado, ya sea que esté en una graja o sea un compañero familiar al interior del hogar.

Por ello, la liebre vive en atención de posibles peligros, depredadores, para huir a toda velocidad en cuanto percibe algún sonido que perciba como un riesgo. Esto también influye en la forma del cuerpo, la liebre es más esbelta, más fuerte. Por su parte el conejo luce más delicado, redondeado.

Hay otra cualidad que destacar respecto a este órgano. Tal como lo comentaremos más adelante, los sitios donde habita la liebre son muy diversos. En muchos de ellos reinan las altas temperaturas, los climas áridos a los que se adapta sin problema. Esto lo consigue por su capacidad de perder calor a través de las orejas. Un rasgo evolutivo de gran valor para su supervivencia.

Las liebres son un poco más grandes, con una longitud promedio cercana a los 70 centímetros y un peso de hasta 4 kilogramos. Sus patas también son más grandes y con mucho más veloces en la carrera logrando velocidades de 65 kilómetros por hora. Las dimensiones del conejo son más pequeñas, aunque varia con cada especie, con unos 3 kilogramos y 50 centímetros. Hay excepciones como el conejo gigante de Flandes que puede llegar a 10 kilos.

Sobre el pelaje también hay algunas señales que los separa, aunque cada raza tiene sus características particulares. Sin embargo, en las liebres el manto tiene predominancia de colores oscuros, pardos, grises en la parte superior del cuerpo. Esto tiene una finalidad elemental de supervivencia. Y es que, con esta combinación en el pelaje, la liebre, logra camuflarse de sus cazadores. En esta tarea de sobrevivir en la naturaleza, tiene dos herramientas indispensables, confundirse con la naturaleza a su alrededor y su capacidad de correr a gran velocidad.

 

Crías de liebre y conejo

La reproducción y las crías de la libre y el conejo son dos aspectos en los que hay mayor diferencia. La gestación de la liebre dura cerca de los 42 días, en tanto que la de los conejos alcanza los 30 días.

Las crías de las liebres nacen con un notable desarrollo y listas para enfrentar el ambiente. Tienen pelo, sus ojos están abiertos y en minutos pueden moverse. Los gazapos de conejo nacen ciegos, sin control de temperatura, no tienen capacidad auditiva, no pueden desplazarse por su cuenta. Lo que las hace vulnerables y dependientes del todo de su madre para poder sobrevivir.

 

Liebre y conejo hábitos

El espacio de protección y descanso también separa a liebres y conejos. Las liebres suelen usar como madrigueras los relieves del terreno donde habita, se esconde en la vegetación, matorrales o hace una especie de cama incluso sobre piedras.

Por su parte los conejos si escarban para hacerse cuevas o madrigueras más protegidas bajo tierra, allí también es el lugar para tener a sus crías y protegerlas de los depredadores.

Las liebres habitan espacios abiertos, ya sea montañosos, boscosos, desérticos. No toleran los espacios cerrados. Los conejos, se han vuelto domésticos e incluso viven muy a gusto en el interior de casas y pisos. Aunque también hay especies que son silvestres.

En la conducta social de estos animales también se observa que tienen instintos diferenciados. Las liebres son animales que viven en solitario, no suelen formar grupos. En cambio, los conejos son más gregarios, no solo se adaptan a otros conejos, sino que incluso conviven con otros animales.

La conducta solitaria de las liebres solo cambia por un poderosos motivo: el momento de reproducción. Entonces se pueden ver algunas peleas de machos o incluso de machos y hembras. Esta, antes del apareamiento, pone a prueba al macho, haciendo que la persiga un largo trecho, así demuestra sus condiciones y ser apto de ella. Sin embargo, si la hembra rechaza al macho detiene sus avances y en no pocos casos puede golpearlo con sus patas delanteras para disuadirlo y dejar en claro que no está disponible.

Los conejos, en cambio, crean colonias, establecen jerarquías. Los machos compiten para convertirse en el dominante y tener el derecho de montar a la hembra

 

Alimentación liebre y conejo

 

 

 

 

 

 

 

 

En este aspecto la liebre y el conejo sí mantienen un lazo común. Son herbívoros, con predilección por las gramíneas, hierbas, frutas, hongos, incluso corteza de algunos árboles.

También comparten el comportamiento denominado cecotrofía. Este se define como la ingestión de uno de los dos tipos de excrementos que genera el conejo. Dicho excremento se caracteriza por ser blando, húmedo, brillante y parece reunido en un racimo.

Está práctica, que también se ve en otro tipo de animales, se hace con una finalidad nutricional. Ya que de esta manera aprovecha mejor los nutrientes de las hierbas que son más difíciles de digerir y metabolizar. De hecho, de allí logran extraer nutrientes que un primer proceso digestivo no son absorbidos por el organismo.

Estas heces son también llamadas como heces nocturnas, ya que se suelen producirlas conejos y las liebres durante la noche; para luego ingerirlas en la madrugada.

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