Perro de San Huberto


Características Vitales


Altura
36 - 50 cm
Peso
58 - 68 kg
Esperanza de Vida
11 - 15 kg
Personalidad
Cariñoso, Leal, Noble

Características de la Raza


Apariencia
Tamaño
Grande
Pelaje
Corto
Color
Negro, Marrón
Adaptabilidad
Se adapta bien a la vida de apartamento
Bueno para propietarios novatos
Tolera estar solo
Tolera el frío
Tolera el calor
Personalidad
Cariñoso con la familia
Son amigables con los niños
Perro amistoso
Amigable con extraños
Cuidados
Salud general
Baboso
Cantidad de muda
Propenso a ganar peso
Nivel de energía
Intensidad
Necesidad de ejercicio

El perro de San Huberto, cuyo nombre original es Chien de Saint-Hubert, es posiblemente la raza canina con mejor olfato de todas las que se conocen. Llamado también Bloodhound en inglés, esta raza proviene de Bélgica, y está considerado como un sabueso con inmejorables capacidades de rastro, ya que se ha demostrado que pueden seguir el rastro de una presa incluso pasados 15 días desde su aparición en un punto determinado. Su nariz está formada por pliegues internos en las fosas nasales que aumentan la sensibilidad de su olfato, una de las razones por las que es un perro utilizado como perro policía con resultados incuestionables.

El origen del perro de San Huberto se remonta a la antigüedad, aunque es difícil conocer el punto exacto de su aparición. Su nombre proviene precisamente de donde se estima su origen, y es que esta raza se ha asociado tradicionalmente a la orden de monjes de San Huberto, situada en la región de las Ardenas, en Bélgica. Según cuenta la historia, el fundador de la orden, Huberto de Lieja, era un gran aficionado a la caza, y utilizaba a los antepasados de esta raza de sabuesos en sus cacerías. Con el tiempo se fueron definiendo sus características hasta acercarse al can que conocemos ahora, llamando la atención de personajes tan relevantes para la historia como Guillermo el Conquistador.

Fue precisamente este personaje quien se llevó al perro de San Huberto a Inglaterra en el siglo XI impresionado por sus capacidades para la caza y el rastreo, y allí se conocieron como bloodhound por la pureza de la raza en todo su linaje, aunque es posible que tras su aparición en Inglaterra se cruzaran algunos ejemplares con Mastiff para mejorar sus características físicas. Después de esta fase, la raza se extendió por otros muchos países del mundo, y llegó también a Estados Unidos, donde se popularizó enormemente como perro de trabajo.

Durante toda su historia, el perro de San Huberto ha sufrido altibajos en cuanto a número de ejemplares en determinados momentos en los que la caza estaba en desuso o el can parecía no tener una función muy concreta. Sin embargo, también demostró que podía ser un perfecto animal de compañía, por lo que la supervivencia de la raza nunca ha llegado a estar en peligro.

Características del Perro de San Huberto

Una de las características diferenciadoras de esta raza es que en las cacerías nunca acorrala ni mata a sus presas, sino que sigue su rastro para guiar a los cazadores hasta sus escondites. Tan desarrollado está su olfato que también es capaz de seguir el rastro de personas, lo que durante la época de la esclavitud en Estados Unidos hizo que sirviera como perro de rastreo para los esclavos que escapaban de los campos de algodón. En la actualidad, y muy lejos de esas prácticas aberrantes, el bloodhound se utiliza como perro de rastreo de personas desaparecidas, con una elevada efectividad ayudando en los rescates.

El perro de San Huberto es un animal de tamaño grande, bien proporcionado en términos generales, aunque es un poco más largo que alto. Su cuerpo es robusto y fuerte, igual que sus patas, bastante largas y potentes, preparadas para la carrera en todo momento. Su cabeza es bastante grande en relación con el resto del cuerpo, una de sus características distintivas, tanto por su tamaño como por su forma y por la presencia de arrugas que le da un aspecto único en el mundo canino.

Las características arrugas del bloodhound pueden verse en la cabeza del animal, pero también en el cuello y en el pecho, y posee un exceso de piel colgante en el extremo del hocico que hace que babee con frecuencia. La nariz y las orejas son particularmente grandes, siendo las segundas alargadas y caídas a ambos lados de la cabeza. Los ojos son pequeños y profundos, y aparecen internados en la piel tan rugosa y característica de este animal. Cabe destacar también una cola alargada y de baja inserción, que suele llevar a una altura media cuando está en movimiento.

Tamaño del Perro de San Huberto

Esta raza está considerada como de tamaño grande, llegando a medir hasta 67 centímetros en el caso de los machos y unos 60 centímetros en el caso de las hembras. El peso se mantiene siempre en proporción, y lo más habitual es que se encuentre entre los 40 y los 48 kilos dependiendo del tamaño del animal.

Pelaje del Perro de San Huberto

El pelaje del perro de San Huberto también es fácil de reconocer por sus características. Es corto, denso y áspero al tacto, y lo más habitual es que los ejemplares muestren una tonalidad que mezcle el negro con el fuego en distintas proporciones. También pueden darse casos de ejemplares color fuego en exclusiva, pero generalmente tienen algún tipo de coloración negra en el cuerpo.

Comportamiento del Perro de San Huberto

Aunque no es una de las razas más populares como perro de compañía, lo cierto es que el bloodhound es extremadamente cariñoso y leal con su dueño. A pesar de sus inicios como perro de caza, jamás muestra agresividad ni tiene malos modos, pero sí puede ser tímido o reservado si no se socializa adecuadamente.

Se trata de un perro extremadamente sensible, muy noble y de inteligencia media, por lo que la educación debe hacerse a su ritmo, sin forzarlo demasiado y siempre mediante premios y experiencias positivas. Los castigos no son nada efectivos en esta raza, y lo único que conseguirán será hacer al animal desconfiado.

Hay que tener en cuenta que, como buen perro de rastreo, tenderá a seguir cualquier rastro que encuentre en cualquier lugar. De ahí la importancia de no dejarlo suelto en espacios sin vigilancia o donde pueda escaparse, porque si inicia una persecución es posible que desaparezca de la vista en pocos segundos.

Mediante una buena educación y una socialización adecuada, este animal será una perfecta mascota que se llevará bien con todos los miembros de la casa, mascotas y niños incluidos. El temperamento del perro de San Huberto es amistoso y cariñoso con su familia, y muy dócil y paciente. Tienen una predisposición inmejorable a agradar a sus dueños, por lo que es muy difícil que existan problemas con ellos siempre que se mantengan las precauciones durante los paseos.

Sus necesidades de ejercicio no son tan elevadas como para otros canes, pero sí deben ser cubiertas a diario para evitar que el perro se frustre y pueda desarrollar comportamientos no deseados. Se recomienda solo para viviendas con jardín espacioso, donde pueda moverse y perseguir rastros sin peligro.

Principales enfermedades del Perro de San Huberto

El perro de San Huberto no es un animal especialmente propenso a padecer enfermedades. Esto puede ser debido a sus orígenes rústicos, adquiriendo más defensas contra determinadas afecciones que otras razas caninas. No obstante, y aunque no suelen presentar enfermedades genéticas, sí son propensos a padecer afecciones como displasia de cadera o torsión de estómago, habituales en las razas grandes en general. Controlar estos problemas es relativamente fácil manteniendo una cría de cachorros responsable y cuidando la alimentación del animal. Por otro lado, su longevidad no es demasiado elevada en comparación con otras razas, y se encuentra en los 8 años de media.

Cuidados básicos del Perro de San Huberto

Los cuidados básicos del perro de San Huberto comienzan por los hábitos diarios saludables y la prevención de enfermedades mediante las visitas necesarias al veterinario para tener al día su calendario de vacunaciones y desparasitaciones.

En cuanto a la estética, es una raza que apenas necesita cuidados, ya que su manto se mantiene en buen estado por norma general. Solo se aconseja un cepillado de vez en cuando que elimine los pelos muertos y la suciedad acumulada, y bañarlo cuando sea necesario, lo que suele ser suficiente con una vez cada 8 semanas aproximadamente. Lo que sí debe hacerse más a menudo es revisar y limpiar los pliegues de su piel para evitar que aparezcan irritaciones y otros problemas como alergias.

Una de las partes más importantes del cuidado del bloodhound es en lo referente a la alimentación, que siempre ha de ser de alta calidad y debe estar controlada en cuanto a cantidades y raciones diarias. Esta es la clave para evitar que puedan sufrir una torsión de estómago, una peligrosa afección que puede llevar al perro a un estado crítico en muy poco tiempo. Siempre se recomienda dividir su ración diaria en dos o tres tomas, y evitar que haga ejercicio una media hora antes y después de cada comida.

No hay que olvidar tampoco la importancia del ejercicio y la educación en este perro, porque solo así podrá ser un animal equilibrado y tranquilo, adecuado para todo tipo de familias. Además, mediante ambas actividades, se genera un fuerte vínculo emocional entre el animal y el ser humano, así que no hay mejor consejo que el de pasar tiempo de calidad con tu mascota para que seáis los perfectos compañeros de aventuras.

Curiosidades del Perro de San Huberto

  • Aunque se cree que la raza se denomina bloodhound en Inglaterra por su sangre pura, también es posible que este nombre haga referencia a la habilidad de estos perros para perseguir rastros de sangre de todo tipo de animales e incluso personas.
  • Hay una leyenda asociada a esta raza que habla de un hombre cazador que poseía varios ejemplares para sus salidas. En una de ellas, quiso cazar un ciervo, pero al mirar a ese ciervo se le apareció la imagen de Jesucristo en la cornamenta del animal. Desde entonces dejó todo lo que tuviera que ver con la caza y regaló a todos sus animales a las personas del pueblo donde vivía para fundar su propia Abadía. Esta historia hace referencia al propio Huberto de Lieja.

Si crees que esta raza canina es la más adecuada para ti, debes acudir a un criador especializado en la misma y profesional, con referencias anteriores para tener todas las garantías necesarias sobre la salud del cachorro de San Huberto. Además, acudiendo a un criador reputado tendrás toda la información que necesites sobre la raza de primera mano, lo que te facilitará mucho la tarea de educarlo y criarlo adecuadamente.