Saluki


Características Vitales


Altura
58 - 71 cm
Peso
15 - 31 kg
Esperanza de Vida
12 - 14 años
Personalidad
Tranquilo, Inteligente, Calmado

Características de la Raza


Apariencia
Tamaño
Grande
Pelaje
Corto, Largo, Liso
Color
Blanco, Marrón, Negro
Adaptabilidad
Se adapta bien a la vida de apartamento
Bueno para propietarios novatos
Tolera estar solo
Tolera el frío
Tolera el calor
Personalidad
Cariñoso con la familia
Son amigables con los niños
Perro amistoso
Amigable con extraños
Cuidados
Salud general
Baboso
Cantidad de muda
Propenso a ganar peso
Nivel de energía
Intensidad
Necesidad de ejercicio

El saluki es una raza poco conocida en occidente, a pesar de que posiblemente es uno de lo más antiguos o incluso el más antiguo perro domesticado. También es el más antiguo de los lebreles, y se cree que desciende directamente de los lobos del desierto de Ara.

Se conoce como el perro real de Egipto, y es que los campesinos y agricultores de esta civilización los utilizaba como animales de trabajo. Especialmente los beduinos, quienes los usaba para la cacería de gacelas y como animales de compañía. Estas tribus nómadas compartían toda su vida con sus perros, incluso dormían con ellos para protegerse del frío de la noche. A causa de esta vida nómada, el saluki se extendió por toda la región, desde el mar Caspio al Sáhara, dando con ello lugar a diferentes variedades o tipos de raza, sobre todo en cuanto a su tamaño y al color de su manto.

Otros nombres de la raza son Gazelle Hound, Arabian Hound o Galgo Persa, nombres debidos a su origen y crianza como perro de caza. Por su apariencia, es bastante posible que este animal esté directamente relacionado con el galgo afgano, que también es otra raza de perro que destaca por su antigüedad.

Además de su destreza en la caza de gacelas, zorros, chacales o liebres, el saluki fue utilizado como perro de carreras. Para ayudar a potenciar sus cualidades, se criaron de forma selectiva desde la antigüedad, lo que posiblemente signifique que es uno de los canes más antiguos criados por el hombre.

Su aspecto elegante y refinado se mezcla con una personalidad amable y cariñosa, de modo que también es un perro muy valorado como animal de compañía. Los primeros salukis empezaron a llegar a Inglaterra hacia el año 1840, aunque nunca alcanzaron tanta fama y popularidad como en su región de origen. El primer estándar de raza fue reconocido en 1923, a partir de entonces, el saluki también empezó a formar parte de las exposiciones caninas.

En la actualidad, se trata de una raza sofisticada que principalmente cumple su función como perro de compañía. Más difícil es verlo en carreras o cacerías, aunque todavía existen algunas regiones que siguen utilizando al saluki en su cometido original. Aunque no es una de las razas caninas más populares, el saluki se ha ganado su pequeño hueco entre todos los aficionados a los galgos, por lo que cada vez es menos extraño verlos en entornos de ciudades.

Características del Saluki

El saluki es un perro aparentemente más largo que alto, aunque la realidad es que es más bien cuadrado y bien proporcionado. Llama la atención su cuerpo fino y atlético, además de su cabeza delgada y alargada, que posee ojos oscuros almendrados y orejas largas y caídas a los lados. Cuentan también con un cuello largo que termina en un pecho profundo y musculoso. El cuerpo culmina en una cola de inserción baja que se curva en la punta. Tiene las características típicas de un galgo, con dientes que se cierran en forma de pinza y patas largas y rectas, con la única diferencia de que el pelaje es más largo y denso que en el caso del galgo común.

En términos generales, el aspecto del saluki es simétrico y gracioso, con un aspecto magnífico cuando se mantiene en estado de alerta. Su imagen es además el reflejo de lo exótico y del misticismo de los pueblos que lo criaron en su origen.

Tamaño del Saluki

El tamaño del saluki puede variar según su tipo. El rango de tamaño marcado por el estándar se encuentra de 58 a 71 centímetros a la cruz, siendo por lo general las hembras más pequeñas que los machos. En cuanto al peso, el rango también es bastante variable, y abarca desde los 18 a los 27 kilos de peso. Para que un ejemplar de la raza saluki sea ágil y rápido, debe mantenerse en un peso ideal, ya que el sobrepeso impediría que haga gala de sus características de raza.

Pelaje del Saluki

Este galgo persa puede presentar dos tipos de manto, uno liso y corto, y otro largo y emplumado. En el segundo caso, mostrará flecos de pelaje largo en la cola y en la parte posterior de las patas, tanto traseras como delanteras. Lo que tienen en común ambos tipos de pelaje, es que es muy suave y sedoso, y apenas pierde pelo en la época de muda.

Sobre las tonalidades, el saluki puede mostrar una gran variedad de colores. Es habitual encontrar ejemplares de color blanco, crema, beige, oro, rojo, parduzco, fuego, negro, tricolor, marrón, o una mezcla de varios.

Comportamiento del Saluki

El conocido como lebrel persa es un perro muy tranquilo e inteligente, y calmado por lo general. Quizá la característica más llamativa de su comportamiento es que no tiende a mostrar su afecto. Por el contrario, disfruta siempre jugando con su familia, y compartiendo actividades físicas a diario.

Es un animal reservado que puede tener tendencia a mostrarse arisco con los desconocidos. Para evitarlo, es necesario realizar una socialización adecuada desde cachorro. Una mala educación en este sentido puede desembocar en un animal nervioso que no sepa cómo comportarse en situaciones extrañas.

A pesar de que es algo distante, le gusta estar en compañía de su familia, es amable y muy leal, y bueno con los niños, por lo que está encantado de jugar con ellos si no sobrepasan los límites entre el juego y el daño. Aún así, es muy raro que un saluki se muestre agresivo con su familia, aunque podría mostrar ciertas tendencias agresivas con extraños si no se le socializa adecuadamente de cachorro.

Se trata además de un animal sensible que no tolera bien los castigos o las imposiciones, por lo que la educación debe hacerse siempre desde el refuerzo positivo. Es muy raro que un saluki muestre dominancia, por lo que un adiestramiento calmado y constante será suficiente para conseguir lo que se espera de él. Solo hay que tener en cuenta que se distrae con facilidad, por lo que habrá que encontrar la forma de que preste atención durante la educación.

Se lleva especialmente bien con ejemplares de su misma raza, aunque no tanto con otros perros. Son buenos como perro guardián, dado que no es agresivo por naturaleza, pero suele mantenerse alerta. No obstante, tendrá tendencia a perseguir presas debido a su instinto de caza, por lo que habrá que educarlos para que controle esa necesidad de cazar. Por eso no se recomienda que vivan en compañía de otros animales domésticos que puedan percibir como presas, como ratones, conejos, cobayas o pájaros.

El saluki es un perro que cuenta con cualidades únicas, como una alta capacidad de aprendizaje, inteligencia e independencia. También muestra habitualmente sus instintos de protección, pastoreo o guarda, y tiene tendencia a ladrar cuando no se colman sus necesidades. Es un animal que principalmente necesitará ejercicio y diversas actividades para mantenerse en un buen estado de salud, tanto física como mental, y que si se le ofrece en casa se comportará perfectamente, incluso en espacios pequeños y limitados.

Principales enfermedades del Saluki

El saluki es una de las pocas razas que pueden desarrollar enfermedades psicosomáticas relacionadas principalmente con el estrés, y que afectan por lo general a la piel y al aparato digestivo. También tienen tendencia a padecer enfermedades oculares genéticas y son susceptibles al cáncer.

Otras afecciones pasan por quemaduras o alergias en la piel, y reacciones adversas a los anestésicos. Es frecuente también que tengan callos en la región del esternón, por lo que hay que prestar un cuidado especial a su piel.

Por otro lado, son animales que no toleran bien las temperaturas extremas, debido a su escasa protección y masa corporal, especialmente el frío. Por esta razón, siempre deberían vivir bajo techo, y puede ser necesaria una protección extra durante el invierno para sacarlos a la calle, como un jersey o un abrigo para perros.

Cuidados básicos del Saluki

Los cuidados más importantes en el galgo saluki pasan por su piel y su pelaje. A nivel de temperamento, lo más importante es que no pasen demasiado tiempo solos o encerrados, y que no tengan que compartir su hábitat con otro animal dominante o nervioso. Como recomendación, debería tener un espacio grande donde poder pasar el día, y una cama blanda en el interior de la vivienda para pasar la noche cómodamente.

Salud

Lo que en ningún caso pueden faltar son las vacunas y las desparasitaciones habituales. Por lo demás, será suficiente con cuidar de su delicada piel y comprobar sus orejas con frecuencia para asegurarse de que no exista ningún problema. También es aconsejable realizar visitas frecuentes al veterinario para comprar que se encuentra en perfecto estado, o siempre que muestre algún comportamiento poco habitual.

Cepillados

Los cepillados habituales serán la mejor forma de mantener su pelaje en perfectas condiciones. Es una raza que apenas suelta pelo, incluso en época de muda, pero igualmente el cepillado servirá para evitar nudos y eliminar el pelo muerto que pueda tener en el cuerpo, especialmente en los ejemplares de pelo más largo. Es un tipo de pelaje que no requiere corte para mantenerse en buen estado ni unos cuidados demasiado específicos.

Baños

Los baños deben tener la frecuencia que con el resto de las razas, entre 6 y 8 semanas. Se recomienda evitar bañarlos en el exterior cuando la temperatura no sea agradable, y nunca hacerlo con agua fría. Un baño de agua templada en el interior de la casa será la mejor forma de proteger su salud. Del mismo modo, es necesario asegurarse de que está completamente seco después del baño, porque podría quedarse frío con facilidad en caso contrario. También debe realizarse siempre con un champú específico para evitar que puedan aparecer alergias en la piel del animal, que es muy sensible al contacto con ciertos productos.

Alimentación

A pesar de su tamaño, el saluki es un perro que no requiere grandes cantidades de alimentación. Como es lógico, dependerá especialmente del ejercicio diario que haga, aunque es mejor nunca pasarse con la comida para evitar un sobrepeso que resultaría fatal en este tipo de razas tan finas y atléticas. Es aconsejable además que la comida sea de la más alta calidad, para evitar que aparezcan alergias o intolerancias a alguno de los elementos de su composición. Deberían evitarse también los premios o alimentos con calorías vacías para garantizar su buen estado de salud.

Ejercicio

Como buen galgo, el saluki requiere mucho ejercicio para quemar su alto nivel de energía. Lo recomendable es que camine al menos 2 horas diarias, aunque ese tiempo podría ser menor si el resto del día lo pasa en un terreno amplio donde pueda jugar y entretenerse. Debido a su tipología, es fundamental que un ejemplar de esta raza tenga la posibilidad de correr con frecuencia, porque si no se sentirá frustrado y puede desarrollar comportamientos destructivos en casa.

Hay que tener en cuenta que el saluki es un perro independiente y cazador, por lo que no se recomienda llevarlo suelto. Ante un estímulo adecuado o una necesidad imperiosa de salir corriendo, desoirá las llamadas de su dueño, lo que implica que podría poner en riesgo su propia vida y la seguridad de otras personas. Además, puede alcanzar una velocidad máxima en carrera de 55 kilómetros por hora, lo que haría verdaderamente complicado darle caza en una situación de intento de fuga.

Educación

La educación de un ejemplar de la raza saluki ha de ser firme y estricta desde cachorro, al igual que su sociabilización. Su temperamento independiente y arisco con los desconocidos pueden convertirlo en un perro difícil de manejar de adulto, por lo que es necesario incidir en todos los aspectos de su educación desde pequeño.

Igualmente, vale la pena recordar que el saluki no tolera los castigos ni las imposiciones, por lo que el adiestramiento deberá realizarse siempre de forma positiva. Los premios, las caricias y los elogios, serán la mejor forma de conseguir la atención del animal por un periodo más prolongado de tiempo, aunque las sesiones deberán ser relativamente cortas, porque es un perro que tiende a distraerse con facilidad.

Sociabilizar al máximo a un ejemplar de esta raza desde pequeño implicará también ganar mucho terreno en su educación. De esta forma, será mucho menos arisco y nervioso a la hora de conocer nuevas personas o a la hora de relacionarse con otros perros. De igual forma, presentar al cachorro animales de otras especies, hará que de adulto tenga una menor propensión a perseguirlos, aunque el marcado instinto de caza de la raza es imposible de dominar por completo.

Curiosidades del Saluki

Son muchas las curiosidades de la raza que parten desde su origen, y que es bueno conocer para saber toda la historia de este animal único en el mundo canino, y toda su relación con los dioses egipcios.

·         Esta raza se parece casi de forma idéntica a los perros que aparecen pintados en las tumbas de los faraones egipcios, de ahí que se considere como uno de los más antiguos del mundo.

·         Debe su nombre a una antigua ciudad desaparecida, saluki, que estaba situada en el Medio Oriente.

·         En algunos casos, se han encontrado cuerpos de salukis momificados junto a los cuerpos de los faraones además de su representación en pinturas. Por eso se cree que estos animales se consideraban un don sagrado de Dios. Nunca hicieron negocio o comerciaron con ellos, únicamente se regalaban como símbolo de amistad.

·         Los salukis que presentan una mancha en la frente eran considerados por los beduinos como especiales, como si fueran poseedores de un don, y los denominan tocados por “el beso de Dios”.

·         Cuando corre, el saluki adquiere una postura un tanto extraña, consigue dejar al mismo tiempo las cuatro patas en el aire, algo que a la vez le da mayor dinamismo y hace que vaya más rápido en la carrera.

·         La forma de cazar del saluki pasa por correr y hacer correr a su presa hasta el agotamiento, resultando finalmente sencillo cobrar la pieza.

·         En su comportamiento se denota también una cercanía con los gatos egipcios, y es que se enrosca para dormir como un felino, y tiene tendencia a limpiarse de la misma forma que los gatos.

Si estás pensando en compartir tu vida con un saluki, lo primero que tienes que hacer es tomar nota de todas las necesidades de la raza. Solo colmando y comprendiendo dichas necesidades es posible tener un animal equilibrado y crear una relación de confianza, cariño y respeto entre ambos.

Además, deberías acudir a un criador especializado y experimentado en la raza, para que te ofrezca todas las garantías sobre sus cachorros y para que pueda resolver cualquier duda que te surja acerca de los cuidados o el comportamiento de la raza. Por ser una raza bastante desconocida en Europa, no es sencillo encontrar un criador adecuado, pero la recompensa al esfuerzo será la de tener un animal sano y con todas las garantías necesarias sobre su procedencia.