Perro de Agua Español


Características Vitales


Altura
40 - 50cm
Peso
14 a 22kg
Esperanza de Vida
10 a 14 años
Personalidad
Atlético, alegre, valiente.

Características de la Raza


Apariencia
Tamaño
Mediano
Pelaje
Rizado
Color
Negro, Blanco, Gris, Marrón
Adaptabilidad
Se adapta bien a la vida de apartamento
Bueno para propietarios novatos
Tolera estar solo
Tolera el frío
Tolera el calor
Personalidad
Cariñoso con la familia
Son amigables con los niños
Perro amistoso
Amigable con extraños
Cuidados
Salud general
Baboso
Cantidad de muda
Propenso a ganar peso
Nivel de energía
Intensidad
Necesidad de ejercicio

Conocido también con el nombre de Turco Andaluz, el perro de agua español es una raza canina que cuenta con una larga historia. A pesar de que su origen se encuentra varios siglos atrás, lo cierto es que la raza no ha sido reconocida como tal hasta hace muy poco, por lo que no ha tenido el mismo crecimiento y expansión que otras razas más conocidas y reconocidas.

Como su nombre indica, este can apareció en España, concretamente en la zona de Andalucía. Es fácil encontrar referencias a los antepasados de esta raza, puesto que la relación de España con los perros ha sido siempre muy estrecha. Como país que se dedicaba principalmente a la agricultura y a la ganadería, no era de extrañar que los perros tuviesen un papel protagonista en las actividades diarias de las personas, facilitando el trabajo y realizando tareas muy concretas. Es el caso de los pastores, multitud durante buena parte de la historia de España, que debían confiar el cuidado, la guía y la protección de sus ovejas a perros de buen tamaño capacitados para luchar contra cualquier animal salvaje.

Dependiendo de las necesidades de cada zona, del tipo de ganado y del tipo de trabajo, los pastores fueron eligiendo perros con características muy concretas. De entre todos ellos, destacaron los perros tipo mastín, y también otros más pequeños, entre ellos los considerados antepasados del perro de agua actual. Es posible que el perro de agua provenga de la mezcla de razas como el barbet, o el canis aquaticus, considerado antepasado de todas las razas de perros de aguas que se conocen hoy en día.

Entre las características de esos primeros perros de agua, se encuentran algunas que han llegado hasta la actualidad, como el tipo de carácter y el pelaje lanoso y rizado. También es posible que los antepasados del perro de agua llegasen a Andalucía a través de los barcos turcos que se encargaban de la exportación de ovejas a finales del siglo XVIII, lo que tendría sentido dado el nombre de turco andaluz, con el que se conocía a la raza.

En todo caso, los primeros ejemplares de perro de agua fueron muy valorados por los pastores por sus capacidades y habilidades para el pastoreo, y pronto se hicieron un hueco en hogares de toda Andalucía cumpliendo un trabajo de gran importancia para los seres humanos. No tardaron tampoco en llegar a otras zonas de la geografía española, como Asturias, Cantabria o el País Vasco, y siempre con la idea de cumplir determinadas funciones ya fuera en el pastoreo, la caza, la guarda u otras actividades.

Aunque es una de las razas caninas españolas que más tiempo tardaría en lograr su reconocimiento, desde el primer momento obtuvo gran relevancia como perro de trabajo, y posteriormente, como mascota. Para escoger los ejemplares para la cría no se tenían en cuenta sus características estéticas, sino las físicas y temperamentales, aquellas que hicieran de los perros un instrumento preciso para las tareas encomendadas. No obstante, a partir de empezar a vivir dentro de las casas y como un miembro más de la familia, se comenzó a priorizar el aspecto estético para lograr un animal que además de trabajar fuese elegante y llamativo.

Hay que buscar su reconocimiento como raza en base a ciertos acontecimientos recientes, que llevaron a asociaciones como la Real Sociedad Canina Española y la Fédération Cynologique Internationale a aceptar entre sus inscritos al perro de agua en torno al año 1980. Además, todavía no cuenta con el reconocimiento oficial de asociaciones tan importantes como el American Kennel Club o el Kennel Club de Inglaterra, y los ejemplares que nacen en estos lugares no pueden ser inscritos oficialmente.

La raza se presentó de manera oficial en España en 1981, durante una exposición canina nacional. El perro estaba fuera de concurso, pero gracias a esa presentación consiguió llamar la atención de algunos criadores de la zona que se interesaron por el entonces llamado perro turco andaluz y por su historia. También comenzaron a aparecer artículos sobre la raza en las principales revistas caninas españolas, lo que contribuyó a que se diera a conocer entre los aficionados a los perros.

A pesar de todo lo que tardó en ser una raza más de entre todas las que podían encontrarse en la península, en pocos años consiguió llegar a los primeros puestos en cuanto a número de ejemplares e interés de españoles y extranjeros. Las cifras de perros de agua se llegaron a doblar en apenas cinco años, y en la actualidad se encuentran muy por encima de la media del resto de razas caninas autóctonas, como el gos d’atura catalá, el galgo español o el mastín español. Incluso ha relegado al segundo puesto al presa canario, la raza que históricamente era la más numerosa e importante de España.

Características del perro de agua español

El perro de agua o turco andaluz es un animal de tamaño medio, con un aspecto descuidado que sin embargo es una de sus señas de identidad. Se trata de un perro atlético y proporcionado, ancho y musculoso, de expresión alerta y simpática, y muy reconocible por sus características físicas.

Lo que más destaca en su fisionomía es su cabeza, además de su pelaje único. La cabeza es grande y cuadrada, con un hocico de tamaño medio, no demasiado largo, pero sí más ancho de lo normal. Sus ojos son pequeños y redondos, y muchas veces se esconden entre su pelaje denso y largo, pero también son muy expresivos. También destacan unas orejas grandes y caídas a ambos lados de la cabeza, que se mimetizan con el pelaje ofreciendo un aspecto único a los ejemplares.

Su cuerpo es un poco más largo que alto, aunque guarda las proporciones casi de forma perfecta. También sus patas son largas y gruesas, y denotan la potencia necesaria para correr tras el ganado y para mantenerse firme en cualquier situación. Su espalda recta termina en una cola que naturalmente es de longitud media, pero que según el estándar debe ser recortada, una práctica salvaje que por suerte está en desuso y que empieza a prohibirse en muchos países del mundo. Incluso cuando el estándar marca que las colas deben ir amputadas, la FCI acepta a perros de todas las razas con las colas enteras, una forma más de que esta práctica deje de llevarse a cabo para siempre.

Tamaño del perro de agua español

La altura media del perro de agua español se encuentra entre los 44 y 50 centímetros en el caso de los machos, y entre los 40 y 46 centímetros en el caso de las hembras. En cuanto al peso, se encuentra entre los 18 y los 22 kilos en los machos y entre los 14 y 18 kilos para las hembras. Proporciones que no parecen muy elevadas, pero que le otorgan una gran fortaleza y resistencia a este animal.

Pelaje del perro de agua español

El pelaje del perro de agua es también una de sus principales características. Conocido por se espeso, lanoso y rizado, da una sensación única al tacto. Es un tipo de pelaje denso, que requiere unos cuidados específicos, pero que por lo general parece bastante desaliñado. En cuanto al colorido, son muchas las tonalidades que pueden aparecer en el manto de perro turco andaluz, pero los aceptados según el estándar son los perros de un solo color, ya sean blanco, negro o marrón, y los ejemplares bicolor que mezclan dos de los anteriores. También es posible encontrar perros tricolor debido a la falta de cuidado en la estética durante la cría de varios años, pero estos tipos no están aceptados y no pueden participar en exposiciones.

Comportamiento del perro de agua español

El temperamento del perro de agua es alegre, jovial y enérgico. A pesar de estar más que preparado para el trabajo, lo cierto es que se trata de un perro perfecto como mascota y compañero de aventuras para cualquier clase de familia. Se trata de un animal muy fiel con los suyos, cariñoso y obediente, muy activo y deseoso de juegos, y perfectamente equilibrado para saber comportarse en cada situación.

Destaca en su carácter el fuerte instinto de guarda, por lo que también es un buen perro protector, aunque no tiende a mostrarse agresivo. Con una buena y temprana socialización, será un animal más que preparado para estar con otros animales y con personas de todas las edades, también con niños, con los que disfrutará jugando y soltando toda su energía. Únicamente habrá que enseñarle a controlar su fuerza para que nadie salga dañado de los juegos.

Es fácil de educar debido a su inteligencia y predisposición a la obediencia, por lo que es imprescindible estimularlo mentalmente y hacer que aprenda toda clase de trucos y órdenes. Además, ha demostrado capacidades para trabajos duros, y es habitual verlo trabajando junto a bomberos, como perro de salvamento y rescate, buscando explosivos o drogas junto a la Guardia Civil, etc.

Debido a la cantidad de energía contenida en el perro de agua, es muy recomendable practicar con ellos multitud de deportes, como el Agility, donde podrán desarrollarse y disfrutar al máximo de sus capacidades físicas.

Principales enfermedades del perro de agua español

Esta raza canina no tiene asociadas enfermedades hereditarias, lo que hace que por lo general cualquier ejemplar se encuentre sano siguiendo algunos hábitos saludables. No obstante, puede ser propenso a ciertos padecimientos, como cataratas o distiquiasis, además de las enfermedades contagiosas habituales entre canes. En todo caso, para evitar la aparición de estas afecciones o de cualquier otra enfermedad, se recomienda mantener una rutina de visitas adecuada al veterinario, además de llevar siempre al día la cartilla de vacunaciones y desparasitaciones.

Cuidados básicos del perro de agua español

A nivel de salud, lo más importante para mantener a una mascota sana es seguir unos hábitos saludables en cuanto al ejercicio, la alimentación y la educación. Con esa base, el perro estará sano y será feliz, para que ambos podáis disfrutar de la mejor relación durante muchos años. La alimentación debe ser siempre de calidad, y en una cantidad adecuada para el tamaño del perro. Se recomienda además dividir la ración en varias tomas al día para evitar posibles problemas estomacales en el animal.

Es necesario incidir también en los cuidados del pelaje, ya que requiere un esfuerzo para encontrarse siempre en el mejor estado posible. Es un tipo de pelo que se enreda con facilidad, por lo que se recomienda el cepillado a diario, con un cepillo adecuado para su tipo de pelaje. También se recomienda acudir a una peluquería profesional con frecuencia para que el aspecto del pelo sea inmejorable tras unos cuidados expertos. Los baños se realizarán cada 6 u 8 semanas con un champú específico para su tipo de pelo. También se puede utilizar un acondicionador para suavizar el pelo y evitar que se formen nudos demasiado fuertes.

Sobre el ejercicio, es indispensable proporcionárselo más allá de los paseos diarios. Esta raza tiene mucha energía, por lo que necesita correr, explorar, saltar, etc. Los juegos con pelotas o juguetes similares, y cualquier otra actividad que estimule su cuerpo y su mente al mismo tiempo, será adecuada para conseguir una mascota equilibrada y feliz, además de tranquila en casa.

De igual forma, es clave para esta raza la educación y la socialización, que se deben realizar desde que el perro de agua es cachorro. Una educación en positivo es la más adecuada, con toda clase de órdenes y trucos que aprenda a modo de juegos. Es una raza fácil de tratar en términos generales, que tienen facilidad de adaptación a todos los entornos y buena predisposición, así que basta con esforzarse para conseguir una relación perfecta con otros animales y personas.

Si también te has enamorado de esta raza, y crees que puede ser el mejor compañero para tu vida, entonces llega el turno de buscar un cachorro de calidad. Para ello, debes ponerte en contacto con algún criador especializado en el perro de agua español, que tenga experiencia y que cuente con las opiniones positivas de muchos propietarios de cachorros criados por él. De esta forma, tendrás todas las garantías en cuanto a la salud de tu cachorro, y también acceso a información de primera mano para educarlo correctamente, o para ser capaz de ofrecerle una vida plena. El turco andaluz es una de las razas caninas más importantes de España, y puedes tener la seguridad de que cualquier propietario tendrá una mascota muy especial y cariñosa, deseosa de pasar todo el tiempo posible en compañía de su familia.