Pastor Blanco Suizo


Características Vitales


Altura
55 - 61cm
Peso
25-35kg
Esperanza de Vida
Personalidad
Activo, familiar, inteligente.

Características de la Raza


Apariencia
Tamaño
Grande
Pelaje
Largo
Color
Blanco
Adaptabilidad
Se adapta bien a la vida de apartamento
Bueno para propietarios novatos
Tolera estar solo
Tolera el frío
Tolera el calor
Personalidad
Cariñoso con la familia
Son amigables con los niños
Perro amistoso
Amigable con extraños
Cuidados
Salud general
Baboso
Cantidad de muda
Propenso a ganar peso
Nivel de energía
Intensidad
Necesidad de ejercicio

El pastor blanco suizo es una raza canina de la familia de los pastores, como su nombre indica, que se ha conocido por muchos nombres a lo largo de los años. Se llegó a llamar pastor blanco, pastor canadiense o pastor americano, aunque generalmente era conocido como pastor alemán blanco debido a que comparte todas las características del pastor alemán, del que procede, a excepción del color de su pelaje.

El origen de esta raza también se puede deducir a partir de su nombre, y es que Suiza es el país donde se dio a conocer el pastor blanco suizo, pero el inicio de su historia se encuentra mucho antes de que se oficializara la raza como tal.

En sus orígenes, el pastor alemán era una raza que podía mostrar ejemplares de diversos colores, oscuros, claros o incluso blancos. Estos perros estaban expandidos por todo el mundo, y por aquel entonces era igual de común encontrar pastores alemanes de todos los colores. El problema surgió cuando en Alemania, hacia los años 30, decidieron que el color blanco en el pelaje de estos perros implicaba un ejemplar inferior y enfermizo, idea que partía de una verdad a medias, la de que los perros albinos sí son más propensos a sufrir enfermedades por sus características genéticas anormales.

Lo que los alemanes ignoraban, es que los pastores alemanes que nacían de color blanco, no eran albinos, simplemente tenían de ese color el pelaje, pero su salud y características eran exactamente iguales que las de los ejemplares oscuros. En todo caso, los animales que nacían blancos se retiraban de la cría, de modo que cada vez fue más difícil encontrar pastores alemanes. Después de la Segunda Guerra Mundial, el pastor alemán blanco estaba completamente vetado en Alemania, y pronto Estados Unidos y Canadá se contagiaron de estas ideas, eliminando los perros blancos del estándar de la raza.

No fue hasta los años 60 cuando una criadora de pastor alemán norteamericana, llamada Ágata Burch, sacó a un pastor blanco del país y llegó con él a Suiza. De este perro, y de otros ejemplares de color blanco, nació la raza que ahora nos ocupa. Fueron los aficionados suizos quienes apostaron por los pastores blancos por su belleza y características, desarrollando una raza propia, idéntica en muchos aspectos al pastor alemán, pero con sus propias peculiaridades, como un color blanco de manto que llegó a ser único en la raza.

Hacia los años 70, la Sociedad Canina Suiza reconoció la raza como independiente del pastor alemán, y le otorgó el nombre de pastor blanco. No obstante, el empeño de este país por hacer que todo el mundo reconociera a la raza, consiguió llegar hasta la Federación Cinológica Internacional, aunque tardaría varios años. Por fin, el año 2003 se reconoció el pastor blanco suizo a nivel internacional, y comenzó a ser valorado como el perro sano y bello que era, dejando atrás todas las anticuadas ideas de que su color de pelo influía en su salud o en sus capacidades.

Suiza vio recompensado todo su esfuerzo para con la raza, puesto que, más allá de su reconocimiento, los ejemplares de pastor blanco suizo se empezaron a expandir por todo el mundo. En la actualidad, y a pesar de que no está a la altura del pastor alemán en cuanto a reconocimiento o número de ejemplares, el pastor blanco suizo es conocido en todo el mundo y relativamente fácil de encontrar, por lo que se puede considerar todo un triunfo la lucha de los criadores aficionados suizos por mantener viva esta raza.

Características del pastor blanco suizo

El pastor blanco suizo es un perro de tamaño grande, aunque no se encuentra entre las razas más grandes que se conocen. Se trata de un animal muy proporcionado, sofisticado en su forma, pero también fuerte y musculoso. Es un poco más largo que alto, y todo un atleta, puesto que está capacitado tanto para correr en velocidad como para ejercitarse en potencia. Su cruz se encuentra bastante elevada, lo que significa que sus extremidades son largas y esbeltas.

La espalda forma una línea recta hasta llegar a la base de la cola, y la cola es alargada y fina hacia la punta. Suele llevarla en reposo, pero cuando se activa la levanta hasta media altura, sin superar nunca la altura de la espalda. La cabeza es estilizada, de hocico alargado y fino, que podría recordar a la cabeza típica de lobo, al igual que sus ojos pequeños y profundos, y unas orejas grandes y siempre erguidas sobre la cabeza.

Tamaño del pastor blanco suizo

El tamaño del pastor blanco suizo se mantiene entre los 60 y los 66 centímetros en los machos según el estándar del FCI, y entre los 55 y 61 centímetros en el caso de las hembras. La altura se corresponde y proporciona con el peso, que suele ser de entre 25 y 40 kilos en cada ejemplar, siempre mostrándose atlético y enérgico.

Pelaje del pastor blanco suizo

Una de las características más llamativas del pastor blanco suizo es su pelaje, incluso más allá de su color. Se trata de un pelaje de longitud media o larga, muy denso y duro, suave al tacto. Se muestra en dos capas, una interna y otra externa, que protegen el cuerpo del animal de las inclemencias del tiempo y en cualquier situación.

Tal como su nombre indica, el color del manto puede ser únicamente blanco en todo el cuerpo, aunque el tono de blanco puede variar levemente de unos ejemplares a otros. Este tipo de pelaje requiere una serie de cuidados concretos para mantenerse siempre en perfectas condiciones, pero también es majestuoso y de gran belleza, así que siempre vale la pena el esfuerzo.

Comportamiento del pastor blanco suizo

El temperamento del pastor blanco suizo es el tradicional de los perros pastores, más concretamente del pastor alemán, con quien comparte historia. Se caracteriza por la lealtad y la obediencia a su dueño, además de una inteligencia muy notable que permite el aprendizaje de todo tipo de órdenes y trucos. Con una buena educación, puede ser un gran animal de compañía en cualquier entorno, puesto que se adapta fácilmente a vivir en diferentes lugares, pero sí será necesario incidir en su socialización desde cachorro para tratar de controlar sus tendencias de pastoreo hacia otros animales o incluso hacia las personas.

Esta raza puede ser un poco tímida o reservada con los extraños, aunque es muy raro que muestren agresividad. En cualquier caso, esto también es fácilmente controlable a través de una buena socialización. Siguiendo el proceso adecuado, serán compañeros de juegos incansables con los niños, además de protectores y cuidadosos. Solo pueden mostrar comportamientos poco deseables en caso de estar mal educados o de pasar demasiadas horas solos y sin ejercicio, en cuyo caso la energía puede salir de forma destructiva dentro de la casa o hacia los desconocidos, ya sean humanos o animales.

En términos generales, este perro es equilibrado y tranquilo, siempre y cuando tenga un nivel de ejercicio adecuado a sus necesidades. Aún así, siempre estará alerta y preparado para la acción y para el juego.

Principales enfermedades del pastor blanco suizo

Al contrario de lo que se creía, el pastor blanco suizo no es un animal débil o más propenso a la enfermedad que otras razas. De hecho, ha demostrado ser en general un perro resistente y saludable, aunque sí tiene cierta predisposición genética a algunas enfermedades como displasia de cadera, epilepsia o enfermedades cardíacas. También puede sufrir alergias o dermatitis en la piel, y en ocasiones la peligrosa torsión gástrica, algo que se puede controlar con unos buenos hábitos de vida.

Cuidados básicos del pastor blanco suizo

Como en el caso de cualquier otra raza, el pastor blanco suizo requiere de algunos cuidados básicos en lo referente a su salud que deben ser tomados como hábito. Es necesario acudir al veterinario a revisión con frecuencia, especialmente para mantener al día el calendario de vacunas y las desparasitaciones. El veterinario es el especialista capacitado para garantizar la salud de los animales, así que nunca deben faltar las revisiones.

También es importante tener en cuenta los cuidados a nivel estético que requiere esta raza, y es que los cepillados deben ser habituales, al menos dos veces por semana para evitar nudos o enredos. Aunque el baño no es aconsejable demasiado a menudo, sí será necesario cada 6 u 8 semanas para que el pelaje no pierda brillo. Se recomienda siempre utilizar un champú adecuado y especial para pelo blanco, de modo que proteja su piel y mantenga su color. Además, deberá ser un champú de calidad para evitar que el animal sufra dermatitis, puesto que tiene una piel muy delicada y sensible a ciertos productos químicos.

En cuestión de alergias hay que tener en cuenta también la alimentación, porque solo una de alta calidad garantizará la correcta salud del perro. Por otro lado, es necesario controlar las cantidades y las raciones diarias, porque una alimentación desproporcionada puede provocar la torsión gástrica, una peligrosa afección que puede tener un fatal desenlace.

También es importante tener en cuenta que esta raza requiere un alto nivel de ejercicio físico. No es un perro que se altere demasiado cuando está dentro de casa, por lo general se mostrará tranquilo y calmado, pero eso no significa que no necesite salir a caminar y a jugar a diario y durante un tiempo elevado y de calidad. No hay que olvidar la estimulación mental para que se mantenga equilibrado a todos los niveles, ni tampoco puede faltar el cariño, porque es una raza muy apegada a su familia.

Como ya hemos visto, la educación del pastor blanco suizo es relativamente sencilla se realiza desde cachorro y de una forma adecuada. Es un perro inteligente, capacitado para el aprendizaje y muy obediente, por lo que con un poco de esfuerzo será posible disfrutar de la mejor relación entre ambos. Del mismo modo, la socialización cobra especial relevancia, siempre con el máximo número de animales posible y también de personas, y así sus instintos de caza no serán tan potentes cuando sea adulto.

El pastor blanco suizo es un perro de extremada belleza y de cualidades excepcionales, que también tiene una serie de necesidades que hay que colmar para que siempre se encuentre en las mejores condiciones físicas y mentales. Si crees que esta raza es la más adecuada para ti, entonces deberás buscar un criador profesional y especializado en ella, porque solo así tendrás las garantías necesarias sobre la salud y procedencia del cachorro y podrás contar con información de primera mano acerca de los cuidados que requiere tu nuevo mejor amigo.

Pastor Blanco Suizo