Mastín Napolitano


Características Vitales


Altura
50 - 70cm
Peso
50 - 80kg
Esperanza de Vida
8 a 10 años
Personalidad
Protector, valiente, silencioso.

Características de la Raza


Apariencia
Tamaño
Grande
Pelaje
Corto
Color
Negro, Marrón
Adaptabilidad
Se adapta bien a la vida de apartamento
Bueno para propietarios novatos
Tolera estar solo
Tolera el frío
Tolera el calor
Personalidad
Cariñoso con la familia
Son amigables con los niños
Perro amistoso
Amigable con extraños
Cuidados
Salud general
Baboso
Cantidad de muda
Propenso a ganar peso
Nivel de energía
Intensidad
Necesidad de ejercicio

Aunque su nombre pueda confundir, no es la misma raza que el mastín italiano. Se trata de un perro de tamaño gigante, de origen italiano, que tiene características de los dogos y de los molosos. Es una raza muy valorada como perro de guarda, como perro de caza, y más adelante como perro de compañía.

Se sabe que desciende de una antigua raza romana, el Mastín Tibetano, que es uno de los perros más antiguos que existen, posiblemente el más viejo de toda la especie canina. Se cree que esos primeros mastines tibetanos llegaron a Grecia desde la India a través de Alejandro Magno, aproximadamente en el año 300 a.C. Estos mastines llamaron la atención enseguida por sus cualidades físicas y por sus capacidades. Los griegos los llevaron hasta Roma, y allí los romanos los utilizaron como gladiadores en los combates de circo.

Existe también una versión alternativa que asegura que los mastines llegaron a Britania en el año 55 a.C. de la mano de los fenicios, y desde allí se expandirían al resto de regiones europeas. En todo caso, lo que sí es cierto es que estos animales fueron entrenados desde el principio para luchar contra otros animales de gran tamaño, como osos, leones o tigres, y también se utilizó como perro de guerra en muchas ocasiones.

En todo caso, el mastín napolitano descendió del mastín romano, y aseguró su supervivencia incluso durante la guerra por todas sus cualidades. Mientras otras razas se extinguían, esta prosperaba, y se sabe que vivió en la zona de Campania durante al menos dos mil años. Como raza, no sería hasta 1946 cuando se aceptó oficialmente, y todavía tendrían que pasar tres años más para que se definiera su estándar, el que conocemos en la actualidad.

Su nombre se lo deben a la región de Nápoles, lugar donde tuvieron su máxima representación durante muchos años, y donde eran utilizados principalmente como perros guardianes. Desde este lugar procuraron también fomentar la raza y aumentar poco a poco la población, para que llegase a todos los rincones del mundo y empezase a valorarse como animal de compañía. Con el tiempo y la cercanía a los humanos, el carácter violento y agresivo de los primeros mastines utilizados en peleas y en la guerra se fue suavizando, por lo que hoy en día es una raza perfecta como mascota familiar.

Características del Mastín Napolitano

Como buen moloso, el mastín napolitano es un perro muy pesado, fuerte y de grandes dimensiones. Llama la atención especialmente el aspecto de su cabeza y los pliegues de piel que presenta en todo el cuerpo, una de las características propias de la raza.

Aunque su cabeza es corta, presenta un stop muy marcado, y un hocico cuadrado y grande, que deja ver una mandíbula muy poderosa. Posee además una nariz oscura y de tamaño medio, y unos ojos más bien pequeños, redondeados y oscuros, que se hunden entre los pliegues de piel de su rostro. Sobre su cabeza se encuentran las orejas, pequeñas y en forma triangular, que caen hacia ambos lados y que en la antigüedad se recortaban, aunque hoy en día es una práctica ilegal en muchos sitios y por suerte cada vez se realiza menos.

El cuerpo del mastín napolitano es alargado, y más largo que alto, de forma rectangular. Es un cuerpo macizo y muy fuerte, robusto, de pecho ancho y extremidades alargadas y gruesas. Tiene una cola de longitud media, muy ancha en su base y más fina en su extremo, que normalmente lleva también a media altura.

Tamaño del Mastín Napolitano

El mastín napolitano es una raza de tamaño gigante, que puede llegar a medir fácilmente 70 o incluso 80 centímetros de altura, un poco menos en el caso de las hembras. El peso suele mantenerse entre los 50 y los 70 kilos, pero tampoco es extraño encontrar ejemplares de mayor tamaño. Es uno de los perros más grandes que existen, y necesita un espacio adecuado para vivir, donde poder ejercitarse y estirarse cada día.

Pelaje del Mastín Napolitano

El pelaje de esta raza también es muy característico. Es muy corto, denso y áspero al tacto, y normalmente se presenta en color gris de diversas tonalidades, aunque también puede ser negro, pardo o rojizo, incluso atigrado. Se admiten también pequeñas manchas blancas en el pecho y en los dedos de las patas.

Comportamiento del Mastín Napolitano

Después de pasar por una larga evolución, el mastín napolitano se convirtió en un perro muy casero, tranquilo en términos generales, bastante independiente pero también leal a su familia. Es un perro valiente y decidido, capaz de tomar sus propias decisiones, y con tendencia a desconfiar de los extraños. Con una buena educación y una socialización adecuada desde cachorro, puede convertirse en un animal sociable, juguetón y cariñoso, porque es bastante fácil de domesticar. Disfruta igualmente del descanso dentro del hogar como de la actividad física en el exterior y al aire libre, y necesita hacer bastante ejercicio diario por el bien de su salud.

Aunque el carácter del mastín napolitano es equilibrado por naturaleza, puede mostrar ciertos comportamientos desagradables, destructivos en caso de permanecer demasiadas horas solo y sin la compañía de su familia. También hay que tener cuidado cuando juegue con los niños, no porque quiera hacerles daño conscientemente, pero su tamaño y su fuerza son tales que a veces no los controla y podría causar algún accidente.

Esta raza se recomienda para personas con experiencia, que puedan garantizarle una educación adecuada y que sepan tratarlo, porque de otra forma se convertirá en un perro enorme e incontrolable a nivel físico. Sin embargo, colmando sus necesidades, cualquier propietario podrá disfrutar de una mascota envidiable y de un compañero de aventuras durante muchos años.

Principales enfermedades del Mastín Napolitano

Debido a sus características físicas y genéticas, el perro mastín napolitano es más propenso que otras razas a sufrir ciertas enfermedades o patologías. Por ejemplo, es bastante habitual que sufran displasia de cadera, cardiomiopatías, demodicosis, o displasia de codo. También hay que tener cuidado con los golpes de calor en verano y con su alimentación, para evitar que puedan sufrir torsión de estómago o que engorden demasiado.

Cuidados básicos del Mastín Napolitano

Los cuidados del perro napolitano no son demasiado complicados. Para mantener en buen estado su salud, se aconseja visitar al veterinario con frecuencia, así se detectará cualquier problema en sus primeras fases, y se mantendrá siempre actualizado su calendario de vacunas y desparasitaciones.

Además de esto, es importante limpiar su piel a conciencia, sobre todo sus pliegues, para evitar el crecimiento de hongos y otros problemas. Son perros que babean mucho, por lo que la higiene es muy importante en ellos. Su pelaje, en cambio, no necesita un cuidado especial, y bastará con cepillarlo de vez en cuando para eliminar el pelo suelto. Por su parte, los baños completos solo se recomiendan cuando el perro esté muy sucio, con una frecuencia de un par de meses.

También es muy importante para esta raza el ejercicio físico, aunque no son muy activos por naturaleza. Es recomendable obligar al perro a ejercitarse cada día, con largos paseos y otros juegos. También disfrutarán de unas buenas carreras si tienen un espacio adecuado para hacerlo. Únicamente hay que tener cuidado con el nivel de ejercicio cuando la temperatura sea elevada, porque podrían sufrir un golpe de calor.

Otro punto a tener muy en cuenta es el de la educación. Es imprescindible socializar al mastín napolitano desde cachorro con personas, perros y otros animales para evitar comportamientos extraños en el futuro o reacciones fuertes. La educación debe realizarse siempre en positivo, puesto que es un animal que tolera muy mal los castigos, y puede hacer que su comportamiento se torne violento. Siguiendo estos consejos en su educación, tendrás un animal sano y equilibrado y una mascota perfecta para toda la familia.

Si crees que esta raza es perfecta para ti, entonces el primer paso es buscar un criador especializado y con experiencia, que cuente con las buenas referencias de otros propietarios. De esta forma, tendrás toda la información del mastín napolitano de primera mano, y podrás disfrutar de un cachorro con todas las garantías de salud necesarias. El mastín napolitano es una raza con un carácter único, y también muy especial, por lo que todo el trabajo que hagas con tu perro tendrá buenos resultados muy pronto.