Un perro es un compañero fiel, leal, cariñoso. Por esos motivos, siempre, los amantes de los peludos quieren compartir todas sus actividades con ellos. Además que dedicarles tiempo ayuda a consolidar el nexo emocional, que es importante para las personas y también para el animal. Así una actividad perfecta es ir con el perro corriendo como entrenamiento.

Para el perro, tanto como para las personas, la actividad física genera importantes beneficios. Tanto en lo físico como en lo psicológico. Es parte de las recomendaciones de los especialistas para la salud canina, ya que son muy claros los problemas de perros que no explotan su energía. Se suelen volver inquietos, ansiosos, menos obedientes, incluso varían hábitos de comida y de desechos.

Lo importante es considerar que no todas las razas funcionan para hacer actividades exigentes. Algunas solo pueden hacer paseos y jugar para llegar al máximo de su energía.

Para conocer sobre las mejores recomendaciones para cuidar en esta actividad a tu perro, revisa estos datos que hemos preparado para ti.

Perro corriendo: razas poco adaptadas

La evolución y las cruzas de ejemplare caninos han dado ejemplares muy diversos. Algunos tienen mucha energía, pueden resistir mucho y seguir buscando más actividad. En cambio otros son más sedentarios y hay que conocer estas diferencias antes de llevarlos a correr.

Razas como los pug, el bulldog francés e inglés, animales que tienen hocico muy corto, trufa pegada a la cara. Suelen tener poca resistencia, no es aconsejable que tengan actividades intensas o prolongadas. Son sensibles a golpe de calor y entre sus advertencias de salud están los problemas del corazón.

Otras razas pequeñas como los yorkshire, dan pasos muy cortos, por lo que no se les puede exigir mucha actividad. Se cansarían con rapidez, podrían deshidratarse y tener varios problemas de salud que pueden ser muy graves.

Perro corriendo: razas adaptadas para la actividad

Entre las razas que tienen mejores condiciones para las prácticas atléticas pueden, en general, tener ciertas características. Suelen ser de medianos a grandes, incluso muy grandes, con pelo corto, hocico largo, lo que mejora la respiración del can.

Está descripción es muy amplia, y para hablar de razas específicas habría que señalar:

  1. Pastor alemán: aunque su pelaje es mediano, son muy activos, tienen una capacidad de resistencia amplia, por lo que pueden ser perfectos para verse como un perro corriendo.
  2. Golden retriever: pareciera que menciono perros con rasgos diferentes, pero es un hecho que está hecho para correr a pesar de su pelaje. Son resistentes a la actividad y el calor, además son obedientes por lo que no tendrás problemas de conductas inesperadas.
  3. Doberman: son perros con fuerza, mucha resistencia. Su estructura y masa muscular los hace perfectos para correr largas distancias.
  4. Crestado rodesiano: con una poderosa constitución física, este can es un gran compañero para correr. En su historial era usado en actividades de caza. Tienen alta capacidad para resistir el calor.
  5. Dálmatas: su curiosidad no es obstáculo para ser un compañero potente, resistente. El calor no es un desafío, es muy ágil y activo. De hecho no darle actividad se convertiría en un problema.

Si de perros para correr se trata también se pueden mencionar: weimaraners, border collies, beagles, zaluk, galgos, pointer. Lo que cuenta, aparte de su estructura, capacidad respiratoria, es también las actividades que solían tener. Como el caso de los perros de cacería, de arreo, etc.

Cuidados de perros para correr

Las características de resistencia a las actividades físicas, fuerza muscular no deben ser motivos de descuido. Una recomendación que debes seguir es observar sus reacciones al correr.

Es importante vigilar su respiración que no sea agitada en exceso. El jadeo es el mecanismo que tienen para controlar la temperatura del cuerpo. Van a jadear más en actividad, pero hay que observar que tampoco sea en exceso; ya que eso puede indicar que han superado su capacidad.

Esta situación también se puede detectar si empieza a segregar saliva en exceso o los ojos se tornan vidriosos. Todas estas situaciones hay que detectarlas con rapidez para descansar.

Puede parecer innecesario mencionarlo, pero no se puede olvidar contar con suministro de agua. El suministro de líquido no puede ser en cantidades muy grandes o con mucha rapidez. Consumir agua de un modo desaforado puede ocasionar problemas en el estómago, que puede volverse una emergencia veterinaria. Lo mejor es siempre que tome agua de un modo prudente.

La actividad física no puede ocurrir en el pavimento caliente, dado que esto puede quemar sus patas.

Un implemento especial es el uso de una correa adecuada. Sería incómodo y puede causar inconvenientes en su movilidad, si la correa no tiene flexibilidad o es demasiado corta. La manera en que puedes ayudarle, a que se sienta relajado en la actividad es con una correa manos libres, que amortigüe los tirones, con buena flexibilidad y permita una distancia prudente.

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