Bañar a un perro puede ser una de las experiencias más divertidas y afectivas que puedas tener con tu peludo. Sobre todo, si son cachorros y se les enseña a disfrutarla. Ahora bien, como todo, los excesos pueden ser dañinos así que hay que saber cada cuanto bañar a un perro.

Una gran parte de la belleza de convivir con un peludo, o con varios, es que cada uno tiene una personalidad propia. Reaccionan de distintas maneras a cada cosa que hay a su alrededor. Así que esto influye en la frecuencia del agua y el jabón.

La raza también juega un papel importante, no solo por el carácter del perro, sino porque también determina características físicas, pelaje, tamaño, actividad, etc. Y todo esto hay que tomarlo en cuenta para saber cuándo es demasiado o muy poco. Aquí te contamos todo para que no tengas dudas al respecto.

Bañar y la salud del perro

Bañar a tu perro es cuidar su salud, es la manera de protegerle de muchos problemas, y prevenir que sea el huésped de visitantes indeseados.

Ahora bien, se sabe que bañar a un perro en exceso es malo. Afecta su piel, ya que tiene una especie de capa natural que ayuda a protegerlo de los elementos y le da elasticidad y humedad adecuada. Sin esto, es más fácil que se lesione o tenga puertas de entradas a microbios y parásitos.

También hay que tener en cuenta los momentos en que tu perro necesita un buen baño. Por ejemplo, la estación calurosa hace que muchos perros padezcan de un aumento de temperatura, jadean más, así que un baño solo para refrescar es de gran ayuda. Otro motivo es si ha tenido largas y/o intensas sesiones de actividad, juego o trabajo.

Hay algunos productos que deben ser eliminados de su piel o pelaje de inmediato, sustancias químicas, aceitosas u otras que incomoden en exceso al peludo. Del mismo modo, si su olor es muy fuerte y desagradable, es un buen indicador de que hace falta un baño.

Así que hay varias circunstancias que bañar es ayudarlo, pero también hay momentos en que es todo lo contrario. Si detectas ciertos síntomas de algún malestar es preferible demorar el baño. En particular, si sospechas que padece moquillo, bañarlo sería contraproducente. Igual si está segregando alguna sustancia por la nariz o boca, se ha vuelto letárgico, tiene temblores, es mejor esperar al consejo del veterinario.

Frecuencia del baño en los perrosFrecuencia del baño en los perros

Respecto a cada cuánto bañar a un perro, hay una regla que se debe seguir. Un peludo no puede pasar más de tres veces sin bañarse, a menos que haya una razón médica de por medio. Todo este periodo, sin un baño, es un acceso casi seguro a distintas enfermedades, y a afectar el estado emocional del peludo.

Seguro, alguna vez, has visto la expresión de un perrito cuando lo bañan después de pasar mucho tiempo en la calle, o de ser rescatado. Su carita cambia por completo.

Dicho este, y tomando en cuenta todos los factores para decidir sobre el aseo, se pueden establecer ciertas pautas de acuerdo a la abundancia del pelaje. Para los perros que no tiene pelo o lo tienen muy corto, al ras de la piel, una frecuencia adecuada es una vez cada dos meses.

Eso no quiere decir que no se le deba pasar una toalla húmeda, o algo similar si tiene algún rastro que es mejor quitarle. Es solo una medida de lo que le resulta adecuado.

Para los perros que tienen un manto medio cada cuarenta y cinco días, es lo razonable. En los perros con mucho pelaje se pueden pasar por agua y jabón, al menos una vez al mes.

Con estos lapsos para asearlos en profundidad te aseguras de que estén sanos, huelan y se sientan bien.

Cuando bañar a un cachorro

Una preocupación muy habitual es decidir cuando bañar por primera vez a un cachorro. Siempre hay la preocupación de que sea muy temprano o que se desencadene alguna enfermedad.

Lo primero que hay que decir es que siempre se pueden asear con toallas húmedas tibias, además de usar productos para crías en baños en seco. Esto para retirar la suciedad de sus patitas, ano, oreja, etc.

Para decidir cuándo bañar al cachorro hay que tener en cuenta que tenga sus vacunas completas. Las crías son muy delicadas, pueden sufrir múltiples problemas. Por lo que es mejor que tenga su sistema inmune reforzado antes de la experiencia del baño.

Además, la tarea de la madre, al lamerlos, es una muy buena manera de mantenerlos limpios desde el nacimiento.

Entonces el mejor momento para bañar un cachorro, con todas las consideraciones, es a los tres meses. Esta experiencia debe sentirla muy agradable para que en el futuro se sienta bien al ser bañado. Para ello es necesario usar agua templada o tibia. Hay que cuidar que no caiga agua directamente en su cara, orejas, nariz. Para lavar la cabeza usa las manos o una esponja adecuada, así no se le causará ninguna afección.

Previo al baño hay que usar palabras suaves de afecto, así como darle actividad, jugar para que aumente su temperatura. De esta manera recibirá de manera más natural el baño. Hay que hacerlo en un espacio cerrado, para que ninguna corriente de aire pueda afectarlo.

Al terminar hay que secarlo muy bien. Por lo general, se recomienda que se usen toallas, para que no se sobresalte con el sonido del secador o la presión del aire.

Recomendaciones sobre bañar a los perros

La actividad de los perros varía de acuerdo a la edad, así como a la vida diaria. Así que son elementos a tomar en cuenta para decidir sobre la frecuencia.

Es necesario usar siempre jabones, champú, accesorios específicos para perros. De esa manera se protege su piel, el pelaje y por lo tanto su salud. Usar productos para personas puede modificar la acidez de su piel y causar problemas como la perdida de pelo, entre otras lesiones.

Y algo que no debe faltar es que sea una experiencia que disfruten, háblales, juega, y al final, luego de que estén perfectamente secos, dales un snack saludable.

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