Galgo Afgano


Características Vitales


Altura
61 - 71 cm
Peso
22 - 27 kg
Esperanza de Vida
10 - 12 años
Personalidad
Tranquilo, Juguetón, Alegre

Características de la Raza


Apariencia
Tamaño
Grande
Pelaje
Sedoso, Largo
Color
Negro, Marrón, Blanco, Gris
Adaptabilidad
Se adapta bien a la vida de apartamento
Bueno para propietarios novatos
Tolera estar solo
Tolera el frío
Tolera el calor
Personalidad
Cariñoso con la familia
Son amigables con los niños
Perro amistoso
Amigable con extraños
Cuidados
Salud general
Baboso
Cantidad de muda
Propenso a ganar peso
Nivel de energía
Intensidad
Necesidad de ejercicio

El galgo afgano forma parte de la familia de los lebreles. Tiene su origen en Afganistán, siendo quizá la única raza originada en este país que se ha llegado a expandir por todo el mundo y que en la actualidad es muy conocido tanto por su aspecto como por sus cualidades de personalidad. Una de las claves de esta raza es que su pelaje precisa constantes cuidados, puesto que es un galgo con pelo largo y muy especial.

Desde los inicios de la raza, estos perros tenían una función muy concreta como cazadores, por eso en la crianza se buscaban ejemplares con mucha fuerza en las extremidades y con un movimiento firme y rápido. No se valoraba tanto el uso de el olfato como en otras razas, sino que se apostaba por perros muy rápidos y ágiles, que pudieran encontrar a su presa con un solo vistazo a su alrededor.

Es bastante probable que estos animales tuviesen lugar a partir de la raza Saluki, ya que tienen un parecido físico muy importante en su cuerpo y cabeza. También ambas razas se parecen al greyhound, por lo que no sería de extrañar que algunos cruces entre el Saluki y el Greyhound fuesen los responsables de la aparición del galgo afgano.

La capacidad de la raza para adaptarse a las características climatológicas y orográficas de un país como Afganistán, hizo que fuese muy valorada por los habitantes de la zona, quienes encontraron en este lebrel un compañero perfecto para la caza y también como mascota de familia.

Sin duda alguna, estos perros en su hábitat natural causaron una gran sensación entre los occidentales que acudían al país, y en seguida se fijaron en ellos con la idea de llevarlos a otros lugares. Así, desde 1880, el galgo afgano llegó a Gran Bretaña, donde comenzó a ser presentado a certámenes de belleza. Para principios del siglo XX, algunos ejemplares habían llegado a ganarse la admiración de los británicos hasta el punto de que ellos fueron los encargados de redactar el estándar de la raza, la misma que ha llegado hasta la actualidad pasando por pequeñas revisiones.

Hacia 1920, la raza fue reconocida como tal, y no tardó en expandirse a otros países europeos. En todos estos lugares se valoró especialmente como perro de caza por sus características físicas, y también se utilizó como pastor de rebaños. Sin embargo, con el tiempo se ganó también la simpatía de las personas, y pronto destacó como mascota por su belleza y por su temperamento calmado.

El uso de estos perros ha evolucionado mucho con el tiempo, y de sus primeras funciones como cazador, pasó también a ser vigilante de personas y ganado. Posteriormente, incluso se intentó introducir en las carreras de galgos, pero el galgo afgano no tiene el mismo instinto que el resto de galgos, por lo que nunca va a perseguir la liebre mecánica del mismo modo. En la actualidad, es fácil encontrarlo como animal de compañía en hogares de todo el mundo. Y es que, este perro afgano es todo elegancia, simpatía y buenas cualidades, por lo que resulta una mascota excepcional.

Características del galgo afgano

El galgo afgano es un perro de tamaño grande, muy alto y esbelto, con una apariencia elegante que llama la atención de todas las personas. Su movimiento es estilizado y sofisticado, y es una de las características más valoradas por las personas que poseen un ejemplar de esta raza. Destaca también en su morfología su manto, largo, que al moverse adquiere un vaivén hipnótico y único, y que originalmente cumplía la función de proteger al animal de los climas fríos y complejos de su lugar de origen.

También llama la atención en su morfología su cabeza alargada y fina, con una expresión que siempre que mantiene alerta, de mirada profunda con grandes y oscuros ojos, y unas simpáticas orejas largas y suaves que caen a ambos lados de la cara.

Es un animal que guarda perfectamente las proporciones, y que, a pesar de su estilo refinado, posee una gran fuerza y resistencia. Sus patas son largas y anchas, lo que indica que puede correr a gran velocidad durante mucho tiempo sin cansarse. Destaca también su cola, corta en proporción al resto del cuerpo, y mucho menos peluda, que suele mantener en forma de anillo y a media altura.

Tamaño del galgo afgano

El galgo afgano es un perro grande, bastante alto y no demasiado corpulento, que puede llegar a medir fácilmente unos 68 o 73 centímetros a la cruz. Su figura además es alargada, por lo que se ve muy estilizada tanto cuando el animal está en reposo como cuando se encuentra en movimiento. El peso del perro no suele superar los 30 kilos, una cifra que parece quedarse un poco corta para su tamaño, pero que es perfecta para que no pierda su agilidad.

Pelaje del galgo afgano

Sin duda alguna, una de las características físicas más importantes y llamativas del lebrel afgano es su pelaje, muy diferente al resto de galgos. Posee un manto largo y denso, muy sedoso al tacto, que cubre todo el cuerpo y que lo enmarca a la perfección. Además, es posible encontrar ejemplares de todos los colores, y esos colores están igualmente aceptados dentro del estándar, sin penalización en las exposiciones de belleza caninas.

Comportamiento del galgo afgano

El temperamento del galgo afgano está repleto de buenas cualidades. Se trata de un perro muy tranquilo y juguetón, un perfecto animal de compañía para familias de todo tipo. Se llevan especialmente bien con los niños, ya que se adaptan a sus juegos y son muy afectuosos y alegres. También puede ser reservado e independiente, pero esto dependerá especialmente del tipo de entorno en el que vida y el tipo de educación que se le ofrezca.

Es un perro inteligente, enérgico y con iniciativa, que adora correr al aire libre. Sin embargo, suele ser un poco desconfiado con los extraños, siendo necesaria una correcta educación y socialización desde cachorro para evitar comportamientos poco deseables en el adulto. En todo caso, nunca se mostrará agresivo, así que es una raza que cualquier persona puede dominar con relativa facilidad.

Principales enfermedades del galgo afgano

El galgo afgano es un animal saludable en términos generales. No es demasiado propenso a enfermedades caninas, aunque por su tamaño puede sufrir displasia de cadera o malformación de codo. Por suerte, estos problemas pueden evitarse en gran medida haciendo que el animal siga unos hábitos saludables en general, cuidando su ejercicio y su alimentación.

Es necesario tener en cuenta que esta raza puede ser especialmente sensible a determinados compuestos químicos o fármacos, como la cortisona, los tranquilizantes o la anestesia, por lo que se recomienda extremar las precauciones ante la aplicación de cualquiera de estos productos.

Cuidados básicos del galgo afgano

La base para que el galgo afgano se mantenga saludable es acudir al veterinario siempre que sea necesario para llevar al día sus vacunas y desparasitaciones. Además, tendrás que proporcionarle todos los cuidados necesarios para que no presente problemas de ninguna clase, tanto a nivel estético, como físico y mental.

Los cepillados diarios de su pelaje son imprescindibles para evitar enredos y para conseguir que el manto se vea siempre perfecto y brillante. Su pelo es muy exigente, pero también una de sus características más importantes, así que debe cuidarse del modo correcto. Además, es recomendable bañarlo completamente una vez al mes, siempre con un champú adecuado. Para que su imagen sea óptima, se aconseja acudir a una peluquería canina de vez en cuando, donde harán un cuidado profesional del pelaje y donde podrán recortarlo correctamente cuando esté demasiado largo.

Por otro lado, este animal tiene unas exigencias muy elevadas de ejercicio debido a su energía y a sus instintos. Los paseos no serán suficientes para el galgo afgano, un perro que necesita correr y explorar en libertad. De no realizar todas estas actividades, es posible que el perro se vuelva nervioso y que comience a presentar comportamientos poco deseables y destructivos, tanto fuera como dentro de casa. Las excursiones a parajes naturales son muy recomendables para estos perros.

Para cuidar por completo de su salud, habrá que controlar también su alimentación. Solo los alimentos de alta calidad están recomendados para estos perros, y para cualquier otro. De otra forma, puede tener tendencia a engordar y a desarrollar algunos problemas de gravedad, como obesidad, o la propia displasia de cadera, además de perder mucha agilidad y fuerza. También se recomienda dosificar la comida en varias tomas al día, para que no coma demasiado y pueda sufrir algunas afecciones estomacales.

Finalmente, la educación es clave en esta raza. Es importante socializarlo desde cachorro y ofrecerle una educación adecuada para que de adulto sea un animal equilibrado y no muestre problemas de comportamiento. En general, esto será fácil, puesto que es una raza inteligente y con buena disposición para aprender y para complacer a sus propietarios.

Si crees que esta raza es la adecuada para ti y para tu forma de vida, posiblemente estés en lo cierto. El galgo afgano es un excelente animal de compañía si se colman todas sus necesidades. Por eso, es importante que busques un criador profesional con experiencia en la raza y con buenas referencias, para que pueda ofrecerte toda la información que necesites sobre ellos y para que tengas la tranquilad de estar adquiriendo un cachorro sano y con garantías. Como ves, el lebrel afgano es una raza única, si sabes cómo tratarlo podrás disfrutar de un compañero ejemplar y crear una relación inmejorable con tu nuevo mejor amigo.