Hay situaciones que jamás quisieras vivir con tu perro. Esos momentos tan difíciles cuando se enferman, y hay poco o nada que puedas hacer. Es parte de compartir la vida con un peludo, conocer sobre los problemas que puede enfrentar, como el cáncer de hígado y las formas en que se manifiesta.

Para algunos puede sonar muy raro que un perro pueda desarrollar cáncer, sin embargo, así es. De hecho, es la causa de muerte de casi el 50% de los caninos, la mayoría de los casos, al estar en la vejez.

El hígado es un órgano que se encarga de muchas funciones en el cuerpo. Hay distintas causas por las que pueden aparecer células y tumores cancerígenos. Como veremos presenta diferentes síntomas en la etapa final.

Cáncer de hígado en perros

Algunas personas suelen preguntar en que raza es más común tal o cual enfermedad, como ocurre en la displasia de cadera que puede haber una tendencia en razas de gran tamaño. En este caso no es así. No hay ningún dato o investigación que indique que algún tipo de perro tiene mayor recurrencia.

Debido a donde se origina, se puede dividir en dos. Hay algunos tipos de cáncer que inician en otros órganos o tejidos y se diseminan llegando al hígado. Esta forma es la de mayor incidencia en perros.

Es menos probable que el problema se origine en el órgano, cuando esto ocurre tiende a ser menos contaminante de otros elementos del organismo.

Hay que tener en cuenta que el hígado es de gran importancia y tamaño en el cuerpo. Entre sus importantes funciones están mantener el organismo libre de sustancias dañinas, que procesa para eliminar. También es donde se producen importantes insumos para el funcionamiento del cuerpo, como vitaminas, proteínas. Además, cumple el papel de ser regulador del metabolismo, de las grasas que asimila de la alimentación y las que produce el cuerpo.

Tiene muchas otras funciones, reserva de energía, activa varias enzimas, incide en el proceso de coagulación de la sangre, en fin, una gran cantidad de tareas. Tiene la ventaja de ser eficiente, incluso si una parte del mismo se deteriora o es extirpado.

Causas del cáncer de hígado en perros

A pesar de todos los estudios e investigaciones sobre esta enfermedad, aún no hay un protocolo definitivo, que identifique de manera específica las causas que llevan a la aparición de células cancerígenas en el hígado del perro.

De manera general se estima que algunas sustancias tóxicas pueden estar asociadas a este problema, medicamentos, sustancias corrosivas, venenos, pinturas, etc. Lo que se ha podido avanzar, es que más probable que aparezca en perros que han superado los 10 años de edad.

Algunas enfermedades se han buscado relacionar a este proceso, tales como la hepatitis, causada por una infección. La leptospirosis. También se estima que golpes o traumatismos pueden llevar a un cambio en el orden celular.

Para llevar a cabo el diagnóstico se requieren varias pruebas. Entre ellas el análisis de sangre, imágenes del abdomen, tórax, examen de orina, estudios de la coagulación, perfil bioquímico, tomografías. A esto hay que sumar el trabajo del veterinario que ausculta o palpa la zona desde el exterior, para determinar si hay algo anormal.

Como ves, es complicado y laborioso el diagnostico de este tipo de enfermedad. Una parte de ese proceso, sin duda, también se apoya en las condiciones y síntomas que presenta el perro.

Síntomas de cáncer de hígado en perros

Hay que aclarar que no hay una sintomatología o señales que de modo directo y concreto indiquen que el perro tiene cáncer en el hígado. Algunos signos pueden confundirse con diferentes problemas.

Entre los síntomas que se pueden observar están: la disminución del peso. Esto puede ocurrir de manera lenta, en algunos casos puede ser más rápida, es probable que esto se relacione con la alimentación del animal. Se observa que come menos o, incluso, pierde todo interés por alimentarse, mientras que por el contrario se vuelve más sediento y se observa que toma más cantidad de agua.

El perro cambia el ritmo de sus actividades, se vuelve lento, sedentario, se puede observar letárgico, pierde interés en cualquier actividad, juegos. Solo busca estar quieto en algún lugar en donde se sienta cómodo. Es probable que emita algún tipo de sonido como un lloriqueo o lamento, si también experimenta dolor, lo que es probable, si hay mucha inflamación o molestia.

También es común que presente vómitos. Ocurre un incremento de la orina, tanto en frecuencia, como en cantidad, además se puede tornar de un amarillo intenso a naranja. Puede llegar a tener espasmos, que se pueden volver más fuertes hasta convulsiones.

Lo que puede ser más característico, y, sin embargo, puede deberse a muchas otras causas, es el abultamiento en el abdomen por la presencia de líquido.

Otra característica que puede señalar al hígado como la causa es que varias zonas del animal se tornan amarillentas, en algunos casos de un color muy marcado. Así se puede ver en la zona interna de las orejas, algunos espacios de la piel donde no hay mucho pelaje y con frecuencia en la parte blanca de los ojos, llamada esclerótica. Las encías pierden su habitual color rosado brillante, y tornarse a un tono blancuzco. Ocurre algo similar con las heces que dejan de ser de un color marrón o pardo, para ser blanquecinas como si tuvieran un rastro leve de cal.

¿Se puede prevenir el cáncer de hígado en los perros?

Dado que no hay una cadena de causas o grupos secuenciados que expliquen las causas del cáncer de hígado en perros, tampoco hay una formulación sobre las medidas que se pueden llevar a cabo para evitar su aparición.

Lo que sí hay son recomendaciones para darle el mayor bienestar posible. Darle buen alimento, de la mejor calidad posible, una dieta variada que cubra todos sus requerimientos. Evitar que entre en contacto con drogas, desechos, elementos tóxicos, por ejemplo, si en las inmediaciones hay algún tipo de taller con sustancias abrasivas o de fuerte olor.

Hacerle revisiones periódicas con el veterinario, además de observar siempre al perro para detectar si hay un cambio significativo, ya sea en su comportamiento, en su cuerpo y en sus excreciones.

Por supuesto, darle mucho cariño siempre lo ayudará.

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