Bull Terrier


Características Vitales


Altura
31 cm
Peso
16 - 35 kg
Esperanza de Vida
10 a 15 años
Personalidad
Cariñoso y Calmado

Características de la Raza


Apariencia
Tamaño
Mediano
Pelaje
Corto, Liso
Color
Blanco
Adaptabilidad
Se adapta bien a la vida de apartamento
Bueno para propietarios novatos
Tolera estar solo
Tolera el frío
Tolera el calor
Personalidad
Cariñoso con la familia
Son amigables con los niños
Perro amistoso
Amigable con extraños
Cuidados
Salud general
Baboso
Cantidad de muda
Propenso a ganar peso
Nivel de energía
Intensidad
Necesidad de ejercicio

El bull terrier es una raza que no cuenta con una historia tan extensa como otras, pero que sin embargo han conseguido darse a conocer rápidamente por todo el mundo. Es una raza que tiene su origen en Inglaterra, y que forma parte de la familia de los terrier, a pesar de que sus características no son tan similares. Lo más llamativo de esta raza es la forma de su cabeza, única en todo el universo canino, con unos ojos pequeños y triangulares, muy expresivos.

Los orígenes de la raza se remontan al año 1850, cuando James Hinks buscó crear un perro con habilidades para la pelea y que además tuviese un aspecto llamativo y de gran belleza. Durante años, cruzó a un perro que hoy está extinto, el english White terrier, con otros perros de tipo bull y terrier, obteniendo diversas tipologías que no llegaban a encajar completamente con la imagen que Hinks tenía en mente. De estos primeros cruces, y otros posteriores con el pointer español, se consiguió un perro de tamaño medio, imponente en su forma, con una belleza única, y con una capacidad innata para la lucha, que levaba hasta el final de las consecuencias.

Ya desde esos primeros ejemplares, el bull terrier mostró un talento único para la lucha, llegando a vencer a perros que lo superaban varias veces en tamaño, pero no así en fuerza o determinación. Por eso, se convirtió en una raza muy valorada en poco tiempo, y también muy conocida. Es posible que en su ADN cuente con mezcla de otras razas relevantes, como el bulldog inglés, el dálmata o el galgo inglés, aunque estas suposiciones no pudieron confirmarse tras la muerte de Hinks. Lo que sí es cierto, es que este hombre sentó las bases de la raza tal como la conocemos actualmente.

Aunque en un primer momento, los bull terrier estaban destinados a las peleas, pronto su belleza y llamativo aspecto hizo que triunfasen fácilmente en las exposiciones de belleza. Por eso se empezaron a criar ejemplares con un aspecto físico concreto, especialmente de color blanco, que eran los mejor valorados. Por eso tuvieron que pasar varios años hasta que los bulterriers atigrados o con manchas volviesen a aceptarse dentro del estándar de raza.

A partir de ese momento, el bull terrier pasó a ser un perro de las clases acomodadas, y siempre se veían junto a los hombres, que llegaron a llamar a estos perros ‘caballero blanco’. Gracias al éxito de esta raza en las clases más altas de la sociedad, el bull terrier dejó de verse como un perro de peleas, llegando únicamente a las exposiciones caninas y siendo posteriormente el perro de compañía tranquilo y pacífico que se conoce hoy en día.

El primer club de bull terrier apareció en Inglaterra, hacia 1887, y un año más tarde se definió el primer estándar oficial de la raza. Sin embargo, la peculiar forma de la cabeza del bull terrier actual no aparecería hasta 1917, con el nacimiento de un ejemplar que sería un pilar básico en la crianza de la raza.

Características del bull terrier

La principal característica del bull terrier es una fuerza descomunal, concentrada en un cuerpo que no es excesivamente grande. Como puede comprobarse, se trata de un animal musculoso y robusto, con patas fuertes y con un cuerpo compacto de espalda corta y un lomo ancho. El cuello y el pecho son profundos y muy musculosos, bien proporcionados con el resto del cuerpo. Su cola es gruesa en la base, pero se estrecha hacia la punta.

Lo que más llama la atención del bull terrier en cuanto a su aspecto físico es la forma de su cabeza, ovalada y sin stop, muy alargada y bastante grande en comparación con su cuerpo. Esta cabeza hace que su aspecto sea único entre todas las razas caninas, a lo que ayuda también unos ojos pequeños y triangulares y unas orejas grandes que siempre se mantienen erguidas sobre la cabeza.

Tamaño del bull terrier

El bulterrier puede presentarse en dos tamaños, el que marca el estándar de la raza, que se trata de un perro de tamaño medio, de unos 55 o 60 centímetros a la cruz; o el mini, que es bastante más pequeño. No obstante, el estándar no marca límites en el tamaño ni en el peso de esta raza, por lo que no se descalificaría a ningún ejemplar por estas razones. El peso suele mantenerse sobre unos 30 kilos, pero tampoco está definido por completo.

Pelaje del bull terrier

El pelaje de esta raza es muy corto y duro, áspero al tacto y moderadamente brillante. Es un pelaje que necesita pocos cuidados en comparación con otras razas, aunque puede aparecer una fina capa de subpelo durante el invierno que sí requiera más cuidados. La tonalidad predilecta del manto del bull terrier es el blanco, pero no es el único aceptado. Se aceptan las manchas de color en la cabeza y los ejemplares con otros colores predominantes, como el negro, el atigrado, el rojo, el leonado y el tricolor.

Comportamiento del bull terrier

El temperamento del bull terrier es por lo general equilibrado y calmado, además de muy cariñoso con su familia. Es un perro que requiere una educación concreta, y si se le ofrece, es posible disfrutar de un animal de compañía ideal, valiente y con un elevado instinto de protección.

A pesar de lo que se cree, no es un perro agresivo por naturaleza, y mucho menos si está bien socializado, aunque puede tener tendencia a ser dominante y territorial por su exceso de testosterona, algo que puede controlarse mediante la castración y mediante una correcta educación.

Estos animales pueden ser testarudos o cabezotas, por lo que requieren en su educación de una persona capacitada para tratarlos. En ese caso, serán estables y muy apegados a su familia, con quienes siempre estarán deseosos de pasar tiempo y jugar. Se llevan muy bien con los niños, aunque es recomendable controlar siempre sus juegos porque el bulterrier es un perro muy corpulento y fuerte, que podría llegar a hacerles daño sin querer.

Son perros guardianes, que no toleran del todo bien la presencia de extraños, y que pueden llegar a sobreproteger a la familia si no están correctamente educados, por lo que siempre será necesario incidir en estas cuestiones para conseguir un animal de compañía equilibrado, afectuoso y tranquilo.

Principales enfermedades del bull terrier

El bull terrier tiene predisposición a sufrir algunas enfermedades por su genética, como sordera, luxación de rótula, problemas renales, problemas de corazón o problemas cutáneos. También son sensibles a las alergias por picaduras de mosquitos o similares, por lo que hay que prestar atención y desparasitarlos correctamente. Es importante procurar que el bull terrier realice ejercicio con frecuencia para que su musculatura y articulaciones se encuentren en perfectas condiciones, aunque siempre en un nivel adecuado para ellos.

Cuidados básicos del bull terrier

El bulterrier es una raza fácil de cuidar en términos generales. Apenas necesita cepillados o baños para mantener su pelaje en buen estado, por lo que será suficiente con un cepillado a la semana y un baño cada par de meses. También es aconsejable acudir con frecuencia al veterinario, para descartar cualquier posible enfermedad y para llevar siempre al día sus vacunas y desparasitaciones.

Por otro lado, el corto pelaje de esta raza hace que pueda ser sensible al frío, así que es aconsejable colocarle un abrigo para perros que evite el malestar físico asociado al frío intenso.

También hay que cuidar su nivel de ejercicio y su alimentación, porque son cosas que están muy ligadas. Esta raza tiende a comer en exceso, lo que implica que engorde y que esté menos ágil, algo que a la larga puede afectar también a sus articulaciones. Por eso es necesario que haga ejercicio diario, siempre dentro de sus capacidades, porque el exceso tampoco es bueno para esta raza.

Finalmente, es obligatorio incidir en la educación y la socialización del cachorro de bulterrier, porque su carácter es lo bastante complejo como para volverse incontrolable si no se actúa de una forma correcta y positiva desde el primer momento.

Curiosidades del bull terrier

  • Su temperamento y su aspecto han hecho que aparezca reiteradamente como parte de la cultura popular, en tiras cómicas, libros, publicidad y películas.
  • A pesar de su nombre y de algunas de sus características, esta raza no está emparentada con el pit bull terrier americano, aunque sí se sabe que ambas provienen de la misma ascendencia.
  • El bulterrier está considerado como perro potencialmente peligroso en muchos lugares, por lo que se debe contar con una licencia para tenerlo, y siempre debe pasearse con correa y bozal.

Si crees que esta raza es la más adecuada para ti, comienza por acudir a un criador experimentado y con buenas referencias de bull terrier. De esta manera, tendrás toda la información que necesites sobre su temperamento y educación, además de las garantías adecuadas sobre la salud del cachorro.