Bóxer


Características Vitales


Altura
54-64 cm
Peso
28-32 kg
Esperanza de Vida
10 a 12 años
Personalidad
Inteligente y Enérgico

Características de la Raza


Apariencia
Tamaño
Grande
Pelaje
Corto
Color
Marrón, Blanco, Negro
Adaptabilidad
Se adapta bien a la vida de apartamento
Bueno para propietarios novatos
Tolera estar solo
Tolera el frío
Tolera el calor
Personalidad
Cariñoso con la familia
Son amigables con los niños
Perro amistoso
Amigable con extraños
Cuidados
Salud general
Baboso
Cantidad de muda
Propenso a ganar peso
Nivel de energía
Intensidad
Necesidad de ejercicio

La historia del bóxer se inicia con casi toda probabilidad con el bullenbeisser. En el bóxer actual pueden verse todavía las características de fuerza y resistencia del bullenbeisser, un animal criado especialmente para la caza de otros animales, como el cerdo, el jabalí o el ciervo. Igual que el bullenbeisser, el bóxer es un perro originario de Alemania, y en los inicios de su historia sirvió también para las actividades de sus antepasados, especialmente para las peleas de perro y para las luchas con toros.

En esta época, los humanos tenían auténtica obsesión con esos mal llamados deportes, y los perros eran las armas preferidas para llevar la diversión al pueblo. Por suerte para los primeros ejemplares de bóxer, sus características hacían que no fuese un animal apto para pelear, puesto que era demasiado grande como para zafarse de los ataques de los toros, y no lo bastante fuerte como para conseguir abatirlo con su mordida. Por eso la raza se retiró pronto de los combates contra toros y contra otros perros, y se buscaron para ella tareas más adecuadas.

El siguiente paso para la raza de perro bóxer fue el de servir como perro de carnicero, conduciendo a los animales más rebeldes hasta los establos. Por ese entonces, hacia 1894, apareció la primera referencia al bóxer como tal, de la mano de un importante criador de bulldog que se fijó en esta raza para escribir un artículo en el periódico local.

Aunque en este momento la cría no estaba controlada, y los ejemplares se diferenciaban entre sí, ya contaban con algunas características muy llamativas que han formado parte de la raza hasta la actualidad. Su gran inteligencia, su fortaleza, su aspecto robusto, o sus capacidades para el trabajo eran algunas de ellas.

A partir de la aparición del artículo del bóxer en el periódico, fueron más los criadores y expertos del mundo canino que se fijaron en la raza y que dedicaron sus esfuerzos a conseguir ejemplares más equilibrados en todos los sentidos. Apenas un año más tarde, fundaron en Alemania el Múnich Boxer Club, donde se sentaron las bases que definirían a la raza como tal. También en ese momento se empezaron a admitir los bóxer en exposiciones caninas, y poco después se fundó el Club del Boxer de Alemania, donde se redactó el estándar de la raza, basado en el ganador de la primera exposición monográfica de bóxer que se realizó en Alemania.

Posteriormente, el bóxer fue seleccionado como perro militar y mensajero durante la Primera Guerra Mundial, y en las bases eran adiestrados para realizar trabajos de guardia contra los francotiradores. Para estos trabajos se utilizaban ejemplares muy robustos y atléticos, que mostraran buenas capacidades para el trabajo que debían llevar a cabo. Tras finalizar la guerra, el bóxer alcanzó una gran popularidad, y los campeones alemanes fueron exportados a otros países para iniciar sus propios programas de cría, uno de los más relevantes fue Estados Unidos.

El declive de la raza llegó durante la Segunda Guerra Mundial, como para muchas otras razas caninas. A pesar de que fue una de las razas seleccionadas como importantes, y de las que se vio rentabilidad en su mantenimiento, la cantidad de ejemplares de la misma descendió de forma notable. Se mantuvo gracias a que volvió a demostrar sus habilidades en el trabajo, y en esta época se utilizó para el servicio de mensajería.

Al acabar también la segunda guerra, el bóxer pudo ocupar el lugar que le pertenecía en la historia, y empezar a expandirse así por otros territorios del mundo. Además de Estados Unidos, la raza se hizo muy popular en Inglaterra, y a partir de ahí su salto al resto de países fue imparable.

Hoy en día es posible encontrar ejemplares de bóxer alemán en cualquier parte del mundo, aunque sus cometidos distan mucho de las primeras tareas que tuvieron que realizar. Ahora es en todos estos hogares una perfecta mascota que se ha ganado el afecto de las personas por su temperamento y su simpatía.

Características del bóxer

El bóxer es una raza canina de tamaño grande y proporciones perfectas y muy marcadas. Tiende a ser más alto que largo, y cuando está quieto mantiene una postura de altanería que se refuerza por la profundidad y amplitud de su pecho. Los hombros son igualmente anchos, y enmarcan un cuello de grandes dimensiones, muy musculoso y redondo, necesario para sostener una cabeza en proporción, cuadrada y pesada.

Muestra un hocico característico que, si bien no es demasiado largo, sí es ancho, y prevé firmeza y potencia en la mandíbula. Destaca también en su rostro una trufa negra de medio tamaño y unos ojos profundos, redondos y grandes, que generalmente son de color oscuro. Sus orejas son de longitud media y caen a ambos lados de la cabeza, aunque tradicionalmente se recortaban para dejarlas en punta y que el animal ofrezca una estética más peligrosa. Lo mismo ocurre con su cola, que es de longitud media y caída, pero por lo general se recorta hasta dejarla a solo unos centímetros de tamaño. Por suerte, estas prácticas están comenzando a desaparecer por su prohibición o por la propia concienciación de los amantes de los animales, puesto que se trata de una práctica muy cruel y dañina para ellos.

Tamaño del bóxer

El tamaño del bóxer suele encontrarse entre los 57 y los 63 centímetros en el caso de los machos, y un poco menos en el caso de las hembras. Se trata de perros grandes que llaman la atención por su altura y robustez, aunque no son los más voluminosos en cuanto a masa. De hecho, puede notarse que se trata de perros muy atléticos al conocer que su peso se mantiene en torno a los 30 kilos, 25 para las hembras.

Pelaje del bóxer

El manto del bóxer es extremadamente corto y brillante, muy suave al tacto. Es un tipo de pelaje que apenas requiere cuidados y que siempre se muestra en buenas condiciones. La coloración de este manto es muy variada, y pueden verse ejemplares de un color marrón suave, hasta el negro, y en muchos casos atigrado. Muchos ejemplares muestran patrones de manchas blancas en diversas partes del cuerpo, y también máscaras negras en torno al hocico. Incluso pueden verse peeros completamente blancos o albinos, aunque estos últimos no están aceptados en el estándar de la raza marcado por la FCI.

Comportamiento del bóxer

A pesar de que los primeros intentos fueron hacia convertir al bóxer en un perro de combate, lo cierto es que su temperamento es muy tranquilo y afable, quizá uno de los máximos exponentes del equilibrio de todo el mundo canino. Debido a su fidelidad y capacidad de vigilancia, es habitual verlo como perro bombero, sirviendo en catástrofes para encontrar a personas desaparecidas o para guiar a los rescatados.

Posee muchas cualidades como perro de familia, y es que es fiel y un protector nato. Sería incapaz de hacer daño a las personas que forman parte de su manada, pero es bastante territorial y puede ser sobreprotector, por lo que habrá que vigilar sus reacciones ante la presencia de extraños. Además, es un excelente perro para familias con niños, puesto que es muy paciente y un compañero de juegos ideal, repleto de energía y deseoso de recibir las atenciones de los más pequeños.

Es un perro muy enérgico y juguetón, además de afectivo. A veces puede ser un poco brusco durante los juegos, por eso es importante incidir en su socialización desde cachorro, para que aprenda a controlar su fuerza. Sin embargo, nunca se mostrará agresivo si ha sido bien educado y socializado, a pesar de que en algunos lugares esté considerado injustamente como perro potencialmente peligroso.

Principales enfermedades del bóxer

Por sus características físicas y genéticas, existen algunas cuestiones de salud a tener en cuenta para los propietarios de un bóxer. En primer lugar, es imprescindible cuidar al bóxer de las temperaturas extremas, puesto que en ocasiones no respiran bien y pueden sufrir un golpe de calor. Por otro lado, es una raza bastante propensa a padecer cáncer y algunas enfermedades del corazón. También es habitual encontrar ejemplares con displasia de cadera y epilepsia, y habrá que tener especial cuidado con la alimentación para evitar alergias o una torsión gástrica.

Cuidados básicos del bóxer

Para cuidar correctamente de la salud del bóxer, lo más importante es mantener unos hábitos adecuados, entre los que destacan el cuidado de las temperaturas y de la alimentación para evitar posibles sustos. Una alimentación de calidad, y en la ración adecuada, evitará la peligrosa torsión de estómago y algunas alergias que pueden provocar malestar al animal. También es aconsejable que el bóxer tenga un lugar adecuado en el que dormir, porque su piel es muy sensible y puede sufrir afecciones como alergias o callos en los codos. No pueden faltar además las visitas frecuentes al veterinario, para llevar al día el calendario de vacunaciones y de desparasitaciones.

En cuanto a los cuidados estéticos, se recomienda cepillar el pelaje del bóxer una vez a la semana aproximadamente, siempre con un cepillo adecuado que no le haga daño en la piel. Los baños no deben ser muy frecuentes, y siempre con un champú adecuado para su piel, para eliminar la posibilidad de que aparezcan problemas como alergias o sarpullidos.

Esta raza requiere también un elevado nivel de ejercicio diario para desgastar toda su energía y evitar que se transforme en comportamientos destructivos y poco adecuados. Los paseos diarios son imprescindibles, apoyados siempre con otras actividades físicas fuertes, como carreras o persecuciones. También requerirá una estimulación mental frecuente para que se mantenga activo y equilibrado, y todas las atenciones posibles que impliquen caricias y cariño.

Cabe destacar la educación en el bóxer como muy necesaria desde que el animal es cachorro, siempre firme pero cariñosa. El bóxer es un perro inteligente y muy obediente, que aprende rápido los trucos y las órdenes, especialmente si se realizan mediante juegos y desde la positividad. El vínculo entre propietario y mascota es muy importante para lograr la máxima obediencia por parte de esta raza, así que procura ser siempre firme pero cariñoso con el animal. También hay que prestar atención a la socialización, con todos los animales y personas posibles para que aprenda a interactuar con ellos de la forma más adecuada.

Curiosidades del bóxer

  • Der Boxer Blatter fue una revista fundada en 1904 en Alemania que se dedicaba en exclusiva a la raza bóxer y que tuvo mucha repercusión en el país.
  • Es difícil saber de donde procede exactamente de la raza. Una de las posibilidades que se barajan parte de la idea de que se nombraban así por su parecido a la hora de pelear con un boxeador, a través principalmente de sus patas delanteras. Esto es poco probable porque implicaría que un país tan nacionalista como Alemania hubiese puesto a una de sus razas más autóctonas un nombre inglés. Por otro lado, puede ser que el nombre de la raza derive del apelativo Boxl, palabra que utilizaba un carnicero propietario de un perro de esta raza para nombrarlo.
  • Se ha utilizado en muchas ocasiones como perro de terapia por su adaptabilidad a las situaciones y por lo cariñoso que es con las personas. Está demostrado que algunas personas con problemas han mejorado, gracias al bóxer, cualidades como la empatía, la relación con el entorno, la desinhibición, etc.

Si ya te has convencido de que el bóxer es la mejor raza para ti y tu familia, llega el momento de encontrar un cachorro adecuado. Para ello, nunca acudas a tiendas de animales o a particulares, tómate el tiempo necesario buscando y seleccionando criadores de esta raza con experiencia, que puedan ofrecerte todas las garantías necesarias sobre la procedencia y la salud del cachorro. Además, un criador profesional podrá ofrecerte toda la información de la raza de primera mano, por lo que te resultará más fácil educar y adiestrar correctamente a tu nuevo compañero de aventuras y mejor amigo.