Los perros son adorables, nos alegra la vida, nos emocionan con sus reacciones y sus alborotados recibimientos cuando regresas a casa. Una vez que confían en ti, esa conexión es para siempre. Al ser parte de la familia, necesitan de la protección y la seguridad que debes darles en todo momento.

Una de las tareas que nunca se pueden descuidar son las normas de seguridad para evitar situaciones indeseadas. Como por ejemplo que se escape, salga corriendo a la calle con todos los riesgos que eso conlleva, o que llegue a atacar a otro animal o a una persona.

Esos son algunos de los motivos por los que hay que llevar a tu perrito con arnés. Además, es una manera más cómoda de llevarlos, tanto para ti como para tu compañero. Con el collar, siempre existe la posibilidad de que algún tirón lo lastime. Además hay varias consideraciones médicas al respecto.

Los perros con problemas respiratorios no es aconsejable que usen collar, esto podría llegar a hacer más complicado tomar aire de modo normal. Otro aspecto a tomar en cuenta es que algunos perros pueden desarrollar alergias o reacciones por el collar.

Claves a considerar sobre ponerle un arnés a un perro

Antes de intentar poner un arnés en tu perro, tienes que tener la plena seguridad de que es lo más conveniente. Para ello hay que tener en cuenta varios elementos importantes.

  • Hay perros que son más descontrolados, desordenados y alborotados, por lo que tal vez colocarles el arnés sea más retador. Aún así, este dispositivo tiene más ventajas y beneficios que el uso del collar.
  • Elegir un buen arnés no es cuestión de azar o de imagen. Claro siempre queremos que nuestro perro luzca hermoso y tierno, pero esta decisión requiere algo más. Hay muchos diseños que corresponden a distintos usos. Hay de rescate, de arrastre, de carga, con diferentes compartimentos para excursiones y aventuras en ambientes naturales.
  • Así que las pregunta es para qué tipo de actividad quieres el arnés. Si tan solo quieres pasearlo en el parque o por la calle de manera segura y tranquila, no necesitas algo que va a molestar al perro, incomodar sus movimientos. Sino algo practico, sencillo y funcional. Además de que sea muy ligero y flexible para que tu perro se sienta relajado.
  • Hay perros que parece no querer nada más en la vida que correr y correr. También es una predisposición en algunas razas como los galgos. Estos compañeros necesitan un arnés especial que viene reforzado con dos correas para evitar huidas.
  • Algunos modelos de estos dispositivos tienen mucha tela, no son los hechos con tiras. En ámbitos calientes o en las temporadas de temperatura alta, estos arneses pueden afectar el pelaje y la piel del perro.
  • La función del arnés es tener una mejor forma de llevar a nuestro perro, pero hay que evitar que este accesorio impida o modifique el natural movimiento del animal. De ser así, se sentirá incómodo, modificará sus movimientos, y las consecuencias serán negativas. Puede afectar estructuras óseas, el pelaje, la piel. Además, puede afectarlo emocionalmente y evitar las salidas.
  • Un arnés adecuado es el que tenga las mejores posibilidades de ajustarse a la morfología del perro. Ya que aunque hay disponibles diferentes tallas, cada ejemplar tiene sus propias características particulares, además están los cambios temporales. Si son muy rígidos no se adaptarán a tu perro, y entonces el perro tratará de adaptarse a objeto incómodo.

Poner de manera correcta el arnés a un perro

Para que colocarle el arnés a tu perro no se vuelva un desafío, o le genere estrés a tu compañero, es primordial que te familiarices bien con este dispositivo.
Algo que hará más fácil este proceso, sobre todo al principio es acostumbrar a los canes desde cachorros al uso del arnés. Primero deja que lo conozca, acércaselo como cualquier otro objeto, que lo huela. Puedes jugar a colocarlo por encima del lomo como una capa, que se vuelva algo divertido y habitual.
Una vez que detectes que ya está adaptado a la presencia del dispositivo, es momento de probarlo correctamente ajustado.
El accesorio se coloca desde el frente del perro, coloca la parte que va sobre el cuello, sin olvidar que el aro para engarzar la correa va sobre el lomo. Luego pasa cada pata de manera tranquila. Ajusta el lado del pecho.
Es posible que el perro se pueda poner inquieto, si es así lo puedes tratar de controlar colocando al peludo entre tus piernas sin comprimirlo. Es muy importante que si se muestra muy agitado es mejor no seguir adelante. Déjalo que se relaje, hacer una actividad que lo relaje y después volver a intentarlo.
Otro modo de ponerlo, es dejar el arnés en el piso, con las secciones que van en cada pata tan abierta como sea posible, donde vas a colocar cada extremidad del animal. Luego lo subes y lo pasas al ajuste de acuerdo al tipo de accesorio. Verifica que este al nivel del pecho, sin comprimir el cuello.
Una vez que se lo hayas podido colocar, asegúrate que no esté demasiado ajustado ni demasiado flojo. Debe adaptarse bien al cuerpo y verificar que no le sea inadecuado para moverse.
Al terminar, acaricia a tu perro, dale afecto para que se sienta a gusto. Si está calmado puedes darle un snak apropiado para premiarlo.

 

 

Riesgos en el uso de collares

Todos los dispositivos que se usan para llevar con correa a los perros tienen sus riesgos, bajo determinadas condiciones. En el caso de los collares hay varios elementos que entran en juego que pueden incidir negativamente, por ello es importante que los conozcas.

La cantidad de tejido muscular en el cuello de los perros varía de acuerdo a su raza. También allí está una sección de la medula espinal que tiene funciones esenciales en el organismo, sobre todo en relación a los movimientos, sistema nervioso, etc.

Por lo tanto cualquier lesión en esta sección puede afectar de manera severa la salud del perro, tanto a nivel muscular, óseo, como en la capacidad de movimiento.

Una presión excesiva en el cuello también puede conllevar problemas para el adecuado riego sanguíneo al cerebro, lesionar venas o arterias. También es factible que afecte la salud ocular, así como puede llegar a ocasionar problemas para la correcta deglución.

Hay que también considerar que en esta zona están presentes la tráquea y el esófago, nódulos linfáticos, la tiroides. Una lesión, por leve que sea, en cualquiera de estos elementos puede tener importantes consecuencias en la calidad de vida del canino.

Por tanto, debes considerar todos estos elementos antes de elegir que dispositivo usar para llevar a la calle a tu compañero canino.

 

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