Ragdoll

El ragdoll es un gato que destaca por sus características, tanto físicas como de comportamiento. Se trata de un animal fácilmente reconocible, muy numeroso en hogares de todo el mundo debido a su gran docilidad, lo que le ha valido ser una de las mejores razas felinas como animal de compañía. Al pensar en los gatos es más que probable hacerlo también en animales independientes, poco cariñosos y déspotas. Lejos de ser así, el ragdoll cuenta con el sobrenombre de gato perro, porque es un animal especialmente apegado a su familia.

La historia de esta raza no es nada sencilla de definir. Es imposible saber con certeza cuando apareció el gato ragdoll, pero sí se cree que pudo aparecer de forma fortuita a través de cruces entre otras razas como el gato siamés, el gato persa o el gato birmano. Este origen, a partir de otros gatos completamente caseros, hizo que ya desde el primer momento fuese un gato domesticado, sin ninguno de los instintos asociados a los gatos salvajes.

Se cree que fue una mujer llamada Ann Backer la responsable de la aparición de la raza ragdoll hacia el año 1960, por lo que su descubrimiento es bastante reciente. Al parecer, cruzó a su gata de raza angora con gatos de otras razas, entre ellas un birmano, dando como fruto los primeros ejemplares pertenecientes a la raza ragdoll, aunque tardaría algunos años en conseguir definir por completo sus características.

Tras los esfuerzos de varios años, finalmente en la década de 1970 se reconoció oficialmente la raza como tal, y poco a poco fue tomando importancia. Tuvo que sobreponerse a los comentarios de aquellos que aseguraban que era una mala imitación del sagrado de Birmania, especialmente en Estados Unidos, su país de origen. Por suerte, el atractivo físico y de carácter del gato ragdoll sirvió para que muchas personas se fijaran en él, y poco a poco llegó a expandirse por todo el mundo hasta ser hoy en día una de las razas más querida y deseada por amantes de los gatos de todo el planeta.

Características del Ragdoll

El ragdoll es un gato más bien grande y corpulento, pomposo en su pelaje y de aspecto compacto. Su cabeza es grande, pero no demasiado en comparación al resto del cuerpo. De forma triangular y con el hocico muy bien proporcionado en cuanto a su tamaño. Destacan sus grandes y expresivos ojos, que pueden presentarse en diversas tonalidades, y sus orejas pequeñas y puntiagudas. También llama la atención en el gato muñeca de trapo su cola larga y muy tupida, que se ve algo más fina hacia la punta.

A pesar de que puede parecer un animal muy voluminoso por la cantidad de pelo, lo cierto es que no es tan pesado, y su peso se mantiene siempre en proporción con su tamaño. Aunque el estándar de la raza no marca un límite en cuanto a las dimensiones, generalmente la longitud del gato ragdoll suele llegar hasta los 90 centímetros, y lo más habitual es que el peso supere los 5 kilos, llegando incluso algunos machos a pesar hasta 9 kilos.

Estos gatos tienen un desarrollo físico y mental más bien lento. Tardan unos tres años en alcanzar completamente la madurez, por lo que habrá que esperar ese tiempo aproximado para conocer la talla y aspecto final de un ejemplar de ragdoll.

Otra de las características distintivas de la raza es su pelaje, que se mantiene siempre largo o semilargo, es decir, no existe un ragdoll de pelo corto, como a veces se cree. Es un pelaje muy especial, porque se mantiene en perfectas condiciones casi por su cuenta, y es difícil que se formen nudos o que se vea sucio incluso si no se cepilla con frecuencia. Además, las tonalidades de este manto son muy variadas. El patrón de color que sigue puede ser colorpoint, bicolor y mitted. Esto implica que pueden observarse ejemplares de ragdoll de color marrón, gris, chocolate o lila, y generalmente presentan una máscara más oscura y mezcla de diversas tonalidades en todo el cuerpo.

Comportamiento del Ragdoll

El gato ragdoll posee un carácter inmejorable como mascota de familia. Es un animal que siente un gran apego por los suyos, muy tranquilo y siempre en busca de cariño y de mimos. Es extremadamente raro encontrar un ragdoll agresivo o con cualquier otro problema de comportamiento, de ahí que sea un perfecto animal de compañía para familias con niños pequeños, adultos y ancianos.

Además, se trata de una raza especialmente sociable, lo que quiere decir que puede convivir perfectamente con otros animales, ya sean perros, pájaros u otros mamíferos pequeños. Es muy dócil y no tiene instintos de caza o de juego brusco. También serán muy amables cuando acudan invitados al hogar, y sabrán ganarse el afecto de todos gracias a su belleza y a su simpatía.

El gato ragdoll llega a tener comportamientos más propios de un perro que de un gato, como por ejemplo acudir siempre a la llamada de su dueño. También es bastante fácil enseñar al ragdoll cachorro algunos trucos, como acudir a recoger un juguete y devolverlo, actividad de la que además disfruta como un divertido juego. Es tal su obsesión por su familia que puede perseguir a los diferentes miembros de la misma por toda la casa para captar su atención, y si no la consigue llorará hasta tenerla.

Principales enfermedades del Ragdoll

El ragdoll es una raza bastante sana en términos generales. No suele presentar enfermedades hereditarias, pero tampoco es una de las razas felinas con mayor esperanza de vida. Puede ser relativamente común que, debido a la longitud de su pelaje, aparezcan problemas digestivos a causa de las bolas de pelo que se forman en el estómago, conocidas como tricobezoares. Esto ocurre porque los gatos tienden a lavarse mucho, arrastrando con su lengua el pelo muerto. Por suerte, no es una afección de gravedad, y tiene solución con la medicación adecuada.

Otras enfermedades comunes en el ragdoll son los problemas urinarios, la enfermedad renal poliquística o la miocardiopatía hipertrófica. No obstante, para mantener al animal en el mejor estado de salud posible, se recomienda acudir al veterinario con frecuencia para revisarlo y mantener al día todas sus vacunas y desparasitaciones.

Cuidados básicos del Ragdoll

Aunque se trata de una raza con mucho pelo, lo cierto es que no requiere unos cuidados demasiado estrictos para mantenerse en perfectas condiciones. Lo más importante es cepillarlo una o dos veces por semana para eliminar el pelo muerto y evitar en el proceso que el animal lo ingiera al lavarse. Por otro lado, no se recomienda bañar a los gatos en general con demasiada frecuencia, aunque sí puede hacerse cuando ya está demasiado sucio para que el pelaje recupere todo su brillo.

También es importante para esta raza que su alimentación sea de calidad y en consonancia con el ejercicio que haga, para evitar la obesidad. Además, solo un alimento de calidad mantendrá el pelaje en las condiciones adecuadas, por lo que siempre se recomienda acudir a lugares especializados para adquirir tanto comida seca como húmeda. Y es que la mezcla de ambas es sin duda la mejor opción. En este mismo punto, el ragdoll no es un gato que haga demasiado ejercicio ni que lo requiera, porque su energía es más bien baja. No obstante, es recomendable hacer que juegue a diario, lo que ayudará a mantenerlo en un peso ideal, activo, ágil y fuerte, además de mejorar tu relación con él.

Curiosidades del Ragdoll

  • Su nombre proviene de una divertida característica en cuanto a su temperamento. La traducción literal de ragdoll es muñeca de trapo, y se denomina así esta raza porque, al ser tomado en brazos, un gato ragdoll es capaz de relajar completamente sus músculos hasta quedarse prácticamente inerte, tal como un muñeco.
  • Otra curiosidad con respecto al gato muñeco de trapo es que tiene una voz muy fina y débil, por lo que es más que extraño escucharle maullar.
  • Estos gatos no están especialmente interesados en las alturas, como sí ocurre con otras razas. Prefieren mantenerse en el suelo o en lugares como sofás, donde pueden recibir caricias y mimos con más frecuencia, que es o que más les importa.
  • Los ragdoll son gatos tan sociables y fáciles de tratar que muchas veces se utilizan como animales de terapia para ayudar a personas en situaciones complicadas. Esto es muy beneficioso para ambas partes, ya que se consigue que las personas se sientan útiles y se mejora su autoestima al tiempo que los animales reciben todo el cariño que necesitan.

Si crees que el ragdoll es la mejor raza para ti y estás pensando en comprar un gato ragdoll, entonces deberías buscar un criador especializado en la misma. Antes, puedes tener en cuenta que hay muchos gatitos ragdoll o de otras razas que requieren adopción, pero será más difícil conocer de antemano las características del gato adulto. La venta de gatos ragdoll ha de llevarse a cabo a través de un profesional cualificado y nunca de particulares o a través de tiendas de animales. En estos supuestos, el gato ragdoll tendrá un precio menor, pero tampoco podrá garantizar su procedencia ni la salud del cachorro. Además, un criador especializado en esta raza podrá ofrecerte toda la información detallada sobre su temperamento y sobre los cuidados que requiere, de modo que podrás disfrutar del mejor animal de compañía durante muchos años.