Una de las grandes curiosidades acerca de la vida de estos felinos es, sin duda, la de la razón de por qué los gatos caen de pie siempre; da igual el modo o la distancia de la que caigan que (casi) siempre les verás con las patas desplegadas para dejarnos con la boca abierta por esa capacidad que parece sobrenatural.

Con motivo del Día Internacional del Gato, que se celebra el 20 de febrero, vamos a darte algunas claves que aclaren este fenómeno y de esta forma rendirle tributo a estos mininos tan adorables por su día.

Antes de continuar, queremos aclarar que nuestra intención NO es que realices experimentos con tu mascota, dejándole caer de diferentes alturas a propósito para comprobar este fenómeno. Solo tratamos de informar sobre esta curiosa forma de actuar de estos animales ante una caída. Como se suele decir, mejor prevenir que curar, porque pueden sufrir lesiones o, incluso, la muerte en caídas complejas, por lo que, si convives con un gato, asegúrate siempre de dejar bien protegidos ventanas y balcones.

Pues bien, hay una explicación que te hará entender este movimiento de milésimas de segundo para lograrlo.

¿Por qué los gatos caen de pie?

Te habrás fijado en un casi que va entre paréntesis en el inicio de este artículo; lo introducimos para aclarar que no es un fenómeno que ocurre siempre, pero en un 90% de casos sí, que ya es un porcentaje también sorprendente. ¡Qué se le va a hacer! No son perfectos pero casi.

Aunque puedas pensar en diferentes causas de esta asombrosa agilidad, la principal está en sus oídos, que le sirve, al igual que al resto de mamíferos, como los perros, para mantener su centro de gravedad en la posición correcta.

El líquido del oído interno es el que se encarga de detectar cualquier giro o movimiento espontáneo para hacer reaccionar al animal ante esta circunstancia.

El modo en que los gatos caen de pie

Cuando se dan cuenta de que están cayendo y que, por tanto, tienen alterado su postura respecto al centro de gravedad, su cuello reacciona volviendo la cabeza de inmediato a la posición correcta. En este momento, sus músculos comienzan a moverse para alcanzar el suelo de la forma correcta.

Es una cuestión de milésimas de segundo, sobre todo en aquellas precipitaciones más cortas, en las que el minino recoge las patas frontales y extiende al completo las traseras, en busca de una reducción de la inercia de la parte delantera del cuerpo.

Este proceso puede acometerlo en más de una ocasión en una misma caída, pudiendo girarse hasta 180 grados.

También puede valerse de un arqueo de su columna para ganar tiempo reduciendo la velocidad de la caída o extender sus garras para impedir resbalones cuando llega al suelo.

Así, al contar con menos tiempo de reacción, aunque parezca mentira, es más frecuente que los gatos sufran lesiones o contusiones cuando caen desde menor distancia.

¿Por qué sacuden la cabeza al caer de pie?

Seguro que si has visto que los gatos caen de pie, también has percibido un movimiento de su cabeza a modo de sacudida.

Recurren a este mecanismo para recolocar el líquido del oído interno y así hacer como si no hubiera pasado nada, que es otra de las muestras más asombrosas de estos animales cuando caen de pie.

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