Gato Munchkin

Cuando una mutación genética tiene lugar de forma natural en una raza, y esta se potencia y desarrolla a lo largo de los años, es bastante fácil que a partir de ella surja una nueva raza que llegue a ser reconocida como tal. Es el caso del gato munchkin, un animal que a simple vista podría parecer manipulado por la mano del ser humano. Pero lo cierto es que estos gatos aparecieron de manera casual y natural, y que incluso en un primer momento pasaron bastante desapercibidos.

Los primeros indicios de la raza se encuentran en Estados Unidos en los años 40, concretamente en Nueva York. Previamente, se habían avistado gatos de patas muy cortas en otros lugares, pero sobre estos animales no se puso la atención necesaria como para potenciar dicha característica. Según parece, fue una granjera la que vio crecer a un gatito de patas muy cortas, pero, al no documentarse debidamente, esa característica desapareció también con él.

Por lo tanto, no sería hasta años más tarde, una vez pasada la Segunda Guerra Mundial, cuando se empezaron a reportar estos animales como una posible raza propia. En concreto, sería también en Estados Unidos y en la década de los 80, cuando una profesora de música se quedó con una gata callejera que presentaba unas patas anormalmente cortas. Esta gata estaba además embaraza, y en la camada nacieron la mitad de los cachorros con patas cortas similares a las de su madre.

A partir de entonces y de estos ejemplares, se inició la cría del que hoy se conoce como gato munchkin, potenciando las características patas cortas que hoy son tan populares en hogares de todo el mundo. Lo más curioso de esta raza es que todavía se encuentra en proceso de desarrollo, y no ha sido reconocida oficialmente como tal por todas las asociaciones felinas. La TICA reconoció al gato munchkin en el año 1994 y lo incluyó en su programa de desarrollo, pero la FIFE no ha reconocido hasta la actualidad a esta singular raza felina.

Aunque en un primer momento, no fueron demasiados los criadores ni amantes de los gatos interesados en esta raza por la controversia generada en torno a su salud, pronto disiparon las dudas y los gatos munchkin comenzaron a ser valorados y deseados por personas de todo el mundo. Tanto es así, que en la actualidad resulta sencillo encontrar ejemplares de la raza de gatos munchkin en cualquier lugar, ya sea como animal de compañía o como parte de un programa de cría para perpetuar la raza y para seguir desarrollando y mejorando sus características.

Características del Gato Munchkin

De no ser por la característica más distintiva de la raza, la corta longitud de sus patas, los rasgos físicos de los gatos munchkin resultarían muy similares a los de la mayoría de razas felinas. De hecho, una de sus cualidades es que posee multitud de variaciones en cuanto a sus rasgos faciales, tipo de pelaje y tonalidad, puesto que ninguno de estos requisitos era fundamental para que un ejemplar se considerara de la raza munchkin. De ahí que la única preocupación de los criadores tuviera que ver con la longitud de las patas.

Es difícil, por lo tanto, definir las características físicas de la raza de gato munchkin. No es extraño encontrar ejemplares de esta raza con rasgos similares al gato persa o al gato siamés, y con un pelaje que no responda a ninguna de ellas. En general, el pelaje en esta raza suele ser suave, denso y esponjoso, y se puede presentar en varias longitudes, desde corto a largo. En cuanto a coloración, no existe ningún tipo de restricción, y dentro de la raza se aceptan todos los colores y patrones.

Mención aparte merecen sus patas, modificadas de forma natural por la genética, y únicas entre todas las razas felinas. Y es que se trata de patas cortas o muy cortas, especialmente las delanteras, que le otorgan una apariencia muy concreta a pesar de que no tienen ningún efecto negativo en su salud. A casusa de la diferencia de longitud entre las patas delanteras y las traseras, es habitual encontrar ejemplares de los llamados gatos enanos munchkin apoyados como los canguros, únicamente en las patas de atrás y con las delanteras recogidas.

Por lo demás, las dimensiones de la raza de gatos munchkin son las normales y medias de otras razas, quizá sensiblemente más pequeñas. Lo más habitual es encontrar ejemplares de pesos comprendidos entre los 3 y los 5 kilos, pesos similares a los de otras muchas razas.

Comportamiento del Gato Munchkin

Podría parecer que las características patas cortas del gato munchkin implican un animal tranquilo que pasa la mayor parte del día durmiendo. Pero nada más lejos de la realidad. Este gatito es muy activo y juguetón, que siempre está corriendo y saltando, y que muestra una agilidad muy notable. Quizá incluso podría decirse que es más rápido y ligero que otras razas precisamente por esta característica. Así que no dudes de que verás a tu gato escalar, trepar, saltar y deslizarse por los rincones más recónditos, de igual forma que un gato con las patas más largas.

Además, se trata de una raza muy cariñosa y acostumbrada a la presencia de las personas desde sus orígenes. Por eso es una de las razas de gatos más aconsejable como animal de compañía para familias de todo tipo. Se lleva estupendamente bien con los niños e incluso con otras mascotas siempre que el gato munchkin bebé se socialice correctamente. Y es muy inteligente, despierto y curioso, de modo que pasa buena parte del tiempo explorando y aprendiendo cosas nuevas.

No es un gato que disfrute de la soledad y la tranquilidad precisamente por su energía. Requiere de un alto nivel de actividad tanto física como mental, por lo que su familia deberá tener tiempo disponible para pasar con él y para realizar todo tipo de retos y desafíos a diario. Además de darle todo el cariño y el amor que se merece.

Principales enfermedades del Gato Munchkin

Lo más importante acerca de la salud del gato munchkin es dejar claro que sus patas cortas no suponen ningún problema para ellos. Y que tampoco conllevan ninguna enfermedad genética o hereditaria, ni problemas de espalda ni en las articulaciones o en su movilidad. Por otro lado, se trata de animales fuertes y sanos que por lo general muestran una mayor resistencia a las enfermedades felinas comunes que otras razas. Quizá por la variedad de genes que se encuentran en su ADN. Como es lógico, habrá que mantener algunas pautas y hábitos saludables para que el gato se encuentre siempre en buen estado, especialmente en lo que se refiere a la alimentación. Y es que estos gatos tienden a engordar con facilidad, y la obesidad sí es un problema de salud grave para los gatos en general y para el gato munchkin en particular.

Cuidados básicos del Gato Munchkin

Los munchkin son gatos que no requieren un cuidado especial ni diferente al de cualquier otra raza. Dentro de los cuidados normales y habituales, habrá que tener en cuenta su tipo de pelaje para mantenerlo en buenas condiciones a través de los baños y los cepillados. Aunque procurando cepillarlo en todo caso entre una y dos veces todas las semanas, y bañarlo cada seis u ocho semanas con productos especiales para gatos. Por otro lado, es indispensable acudir al veterinario un par de veces al año para que lo revise por completo, y también para llevar al día sus vacunas y desparasitaciones.

Para evitar además que engorde y desarrolle otros problemas de salud por esa causa, hay que ofrecerle siempre un alimento de calidad y en la cantidad justa para su peso. Al ser un animal tan activo y enérgico, requerirá una dosis mayor de alimento, pero siempre con cuidado de no pasarse, porque estos gatos son muy glotones.

Siguiendo estas pautas, y proporcionándole ejercicio y actividades diversas, y una educación adecuada, el gato munchkin será sin duda una gran mascota para toda la familia. Recuerda también la importancia de la socialización del animal desde el primer momento, para que así de adulto tenga buena relación tanto con seres humanos, como con gatos y otros animales.

Curiosidades del Gato Munchkin

  • En 1991 se hizo una presentación oficial al público de esta raza, y fue a través de la televisión. Concretamente en un show organizado por la TICA en Estados Unidos en Madison Square Garden.
  • Aunque al principio de su crianza se pensaba que estos gatos podrían sufrir ciertas enfermedades y problemas relacionados con la columna debido a la escasa longitud de sus patas, los estudios realizados dejaron claro que no era así. Al contrario que en razas de perros de patas cortas, como el dachshund, que sí sufre de problemas de columna, los gatos munchkin no tienen ningún problema para moverse o saltar del mismo modo que cualquier otra raza felina. Y esto es debido a la diferencia que existe entre la columna de los gatos y la de los perros.
  • Dentro de la raza, pueden darse gatos con las patas sensiblemente más largas que otros. De ahí que más allá de ser munchkin, estos gatos sean conocidos como babylegs cuando tienen las patas muy cortas, o longlegs cuando la longitud se acerca más a la considerada normal dentro del mundo felino.
  • Siendo como los munchkin gatos únicos, lo cierto es que comparten rasgos con otras muchas razas. Sin embargo, hay que tener en cuenta que estos animales no son versiones en miniatura de ninguna de ellas, sino una raza propia cada vez más reconocida y querida en todo el mundo.

Si quieres que un gato de raza munchkin sea tu nuevo compañero de aventuras, lo primero que deberás hacer es buscar criaderos de gatos munchkin especializados en ella. Cada vez son más fáciles de encontrar en cualquier parte del mundo, pero siempre tendrás que asegurarte de que se trata de un centro profesional y de confianza, que garantice la salud y las características de tu nuevo amigo. Además, nunca adquieras un animal por parte de un particular o en una tienda de mascotas, porque no tendrás ninguna garantía de su procedencia y estarías contribuyendo a la cría indiscriminada.