Gato montés

El gato montés -también conocido en Europa y Asia como Felis Silvestris– es un felino salvaje similar al doméstico estándar, con una dimensión algo mayor, con cabeza ancha y hocico más corto.

Esta raza supone un precedente del gato doméstico que conocemos hoy en día. Originalmente, se trata de un mamífero carnívoro asilvestrado cuya ubicación siempre se ha situado en los bosques de todo el mundo. Sin embargo, distintos factores han generado que esta especie se encuentre en peligro de extinción.

Atendiendo al nombre científico del gato montés, se pueden distinguir algunas variedades dentro del gato montés, siendo Felis Silvestris o gato salvaje europeo el nombre de la especie reinante en Eurasia. A lo largo del continente americano, se puede encontrar el Lynx Rufus -presente en Norteamérica-, el Leopardus Geoffroyi y el Leopardus Colocolo -en Latinoamérica-.

Centrándonos en España, podemos dividir en tres subespecies la raza del gato montés:

  • Felis Silvestris Silvestris: ubicado en el norte de la Península Ibérica.
  • Felis Silvestris Tartessia: tiene una mayor dimensión y su pelaje es más oscuro que el estándar, extendiéndose a lo largo de las zonas centro y sur peninsular.
  • Felis Lybica Jordansi: es una variedad que proviene de África y se puede ver en Mallorca.

Gato Montés: Características

Con pequeñas diferencias, cada una de las subespecies comparten la mayor parte de características que les distinguen del resto de razas de gatos.

El color de su pelaje es grisáceo, con un tono pardo que les hace fácilmente distinguibles. Cuentan también con rayas oscuras que recubren la práctica totalidad de su cuerpo, exceptuando el vientre.

Su cola es muy alargada con punta redondeada de color negro y con al menos tres anillos negros cerrados a lo largo de la misma. Tiene unas orejas de grandes dimensiones y puntiagudas.

Gato Montés: Tamaño

El cuerpo del gato montés es robusto y musculoso, con una dimensión que hace que sea considerado como una de las especies más grandes, pudiendo pesar entre 4 y 12 kilos y medir hasta 125 cm de altura. Además, el macho tiene un mayor tamaño que la hembra, con una diferencia entre un 15 y un 25%.

Sus ojos suelen ser de tonos verdosos o ámbar, con una pupila vertical y, generalmente, su esperanza de vida es de entre 6 y 12 años, con algunos casos en los que alcanzaron los 15 años de edad.

Comportamiento del Gato Montés Doméstico

Al tratarse de una especie salvaje, su actitud es tranquila y solitaria y esquiva debido a su gran capacidad de supervivencia. Puede rehuir la compañía humana al considerarse en peligro, pudiendo atacar si ve que su integridad está amenazada.

El gato montés es un gran cazador de conejos, roedores y aves, que suponen gran parte de su alimentación. Su método para lograrlo es basar sus movimientos en el más discreto sigilo, a la espera de que su objetivo esté a su alcance para atacar.

Su carácter territorial hace que arañe u orine para defender su hábitat, que, en el caso de los machos, solo compartirá con otras hembras.

Es un animal nocturno, que actúa en los momentos más intempestivos para evitar la presencia humana aunque es capaz de adaptarse al medio puesto que en invierno puede salir en horario diurno para cazar a algunas presas con más facilidad.

En cuanto a donde vive el gato montés, su presencia se reparte, sobre todo, por los bosques de España, Francia, Alemania e Italia, aunque puede adoptarse como animal de compañía, siempre teniendo presentes los aspectos de su comportamiento ya mencionados.

Principales enfermedades del Gato Montés

El coronavirus felino es la mayor amenaza del gato montés en forma de enfermedad, así como otras patologías como la leucemia felina, el moquillo o la parvovirosis. También pueden contraer afecciones procedentes de los roedores de los que se alimentan o el entorno en el que se muevan.

No obstante, también cabe destacar que, al tratarse de una especie salvaje, puede verse afectada por lesiones al forcejear con otros gatos o animales de distinta especie, que puede generarle lesiones que agraven su estado de salud.

Cuidados básicos del Gato Montés

Al tener un carácter salvaje, el gato montés basa sus cuidados básicos y su supervivencia en sus propias decisiones.

Su hábitat natural consta de zonas con matorrales, bosques caducifolios y zonas húmedas del norte del territorio.

Por ello, tenemos que resaltar que su alimentación en estado salvaje es, básicamente, aquella que logran cazar: liebres, conejos o aves. Como hemos mencionado con anterioridad, son animales capaces de adaptarse a las diferentes circunstancias que se les pueda presentar, por lo que lo que come el gato montés se ajustará en todo momento a su cambiante entorno.

En cuanto a su reproducción, se suele producir en los primeros meses del año; así, las hembras suelen parir en abril o mayo en huecos de árboles o madrigueras camadas que generalmente constan de 3 ó 4 cachorros.

La madurez sexual del gato montés se alcanza a los 10 meses de edad, tras haberse independizado del cuidado de la madre pocas semanas antes.

En busca de su subsistencia en el entorno natural, el ser humano juega un papel fundamental, tratando de evitar acabar con su hábitat para garantizarla.

Si decides adoptar un gato montés, tienes que tener en cuenta muchos aspectos burocráticos para llevarlo a cabo, puesto que su tenencia exige una serie de licencias y documentación al tratarse de un animal salvaje y en peligro de extinción. Aparte de estos trámites, hay que tener paciencia con él en su adaptación al entorno del hogar y procurarle los mayores cuidados que un gato doméstico requiere para su comodidad.

Curiosidades del gato montés

  • Es probable que no seas consciente de la similitud tanto física como de carácter del gato montés con el lince ibérico: solo les diferencia un menor tamaño del primero pero cuenta con características generales que se asemeja a esa especie, también en peligro de extinción.
  • Aunque por diferencia de tamaño no parezca creíble, lo cierto es que el gato montés tiene gran capacidad de caza de animales mayores, como el venado. Esta especie se encuentra de forma puntual en su dieta alimentaria.

Si decides hacerte con un gato montés, es una opción recurrida entre los amantes de los felinos por su carácter único, aunque debes tener en cuenta la documentación que deberás preparar para tenerlo todo en regla y disfrutar con tranquilidad de su compañía.

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