Gato Lobo

En cuestión de genética y de mutaciones no hay nada escrito. La naturaleza puede sorprender a los humanos a pesar de creer tener todo el conocimiento a su alcance. Y eso es precisamente lo que ocurrió cuando la raza conocida como Lykoi o gato lobo hizo su aparición.

El aspecto de estos animales es tan único y peculiar que no han tardado en expandirse las leyendas y los relatos sobre ellos y su origen. Pero lo cierto es que poco o nada tiene que ver lo sobrenatural con la creación de esta nueva raza.

Su origen es realmente actual, y es que los primeros ejemplares clasificados como tal se encontraron en el año 2010. Al parecer, la casualidad quiso que una mutación genética afectara casi al mismo tiempo a dos camadas nacidas en localidades de Estados Unidos, una en Virginia y otra en Tennessee, pero sin que entre ambas existiese ningún tipo de relación.

En un primer momento, y por los rasgos físicos de los gatitos, se pensó que podían estar emparentados con la raza Sphynx, pero lo cierto es que la mutación que sufrieron, y que afectaba al pelaje, fue totalmente natural y se dio en cruces de gatos domésticos de pelo corto. A partir de algunos ejemplares de estas camadas, comenzaron a dar forma a la raza conocida en la actualidad como gato lobo o lykoi.

Desde la aparición de los primeros ejemplares hasta ahora, la raza ha variado bastante. Y es que, en un primer momento, no había rasgos diferenciadores de estos gatos con otros comunes más allá del extraño pelaje que presentaban. Ciertamente, lo curioso de su manto llamó la atención desde el principio, pero no empezarían a criar con estos animales hasta pasar por todas las pruebas veterinarias que garantizaran que no sufrían ningún tipo de enfermedad ni de problema. Lo que también sirvió para descartar su relación con el gato esfinge y con otras razas con ausencia de pelo.

En todo caso, se trata de una raza que todavía no se ha terminado de definir, que sigue desarrollando características y evolucionando en base a lo que los criadores consideran más adecuado para perpetuar la raza a largo plazo. Lo que ocurra en el futuro no está claro más allá de que se seguirán manteniendo las características físicas, pero todo apunta a que el lykoi o gato lobo será cada vez más conocido y querido.

En la actualidad, existen pocos ejemplares de gato lobo en todo el mundo, que se pueden contar por algunas decenas. A pesar de su llamativo aspecto y características, todavía son pocos los criadores especializados en la raza e interesados en ella. No obstante, la tendencia debería ser a aumentar el número de ejemplares, y es que este animal tiene todos los ingredientes para convertirse en una de las mascotas más deseadas en todo el mundo.

Características del Gato Lobo

En cuanto a su físico, es posible afirmar que el gato lobo es tan peculiar que no se parece a ninguna otra raza. Con otros gatos tiene en común que se trata de un animal mediano y de tamaño normal, de entre 3 y 7 kilos de peso aproximadamente. Puede recordar en cuanto al aspecto de su cabeza y al tipo de cuerpo a los gatos asiáticos sin pelo, pero lo cierto es que no están emparentados.

La cabeza es más bien triangular, con ojos grandes y amarillos más bien redondeados, y nariz negra en todos los ejemplares. Las orejas son más bien pequeñas y puntiagudas, siempre erguidas sobre la cabeza. Una de sus características más llamativas es que la cara queda enmarcada por el pelaje, lo que les da esa expresión similar a la de un lobo que les ha valido su nombre.

Sin duda alguna su otra única característica es el tipo y color del pelaje. Aunque la cantidad y la longitud es muy variable de un ejemplar a otro. Los cachorros tienden a nacer prácticamente desnudos, y el pelaje va creciendo y haciéndose más denso en todas las partes del cuerpo a medida que el gato se desarrolla, aunque lo más común es que incluso de adulto presente algunas zonas del cuerpo sin pelo, como la cara, la barriga, las orejas o en zonas de las patas. En todo caso, tiende a ser un tipo de pelaje suave y no demasiado denso, aunque sí de longitud media o larga. En cuanto al color, estos animales tienden a ser grises o incluso negros, aunque sus mechones más oscuros suelen mezclarse con otros blancos para obtener el peculiar aspecto de la raza.

Comportamiento del Gato Lobo

A pesar de todo lo que se ha comentado acerca de este animal, e incluso del temor que algunas personas sienten por él, lo cierto es que el gato lykoi tiene un temperamento similar al de cualquier raza de gato doméstico. Aunque todavía son pocos los propietarios que pueden dar a conocer el carácter del gato lobo como animal de compañía, quienes lo tienen como mascota describen un felino juguetón, cariñoso, alegre, dócil e inteligente. También destacan por ser animales muy activos y con instinto de caza muy marcado, que pueden ser desconfiados con los desconocidos en su etapa adulta si no se socializan de forma correcta cuando son cachorros. Todavía queda mucho por descubrir y conocer acerca del gato lykoi, pero lo que está claro es que se trata de una gran mascota que nada tiene de animal salvaje.

Principales enfermedades del Gato Lobo

Al tratarse de una raza que todavía está en evolución, es complicado saber si tenderán a desarrollar enfermedades propias con el tiempo. En todo caso, y según los estudios realizados hasta ahora, las características de su piel y de su pelaje son naturales y no están relacionadas con ninguna enfermedad. Son animales sanos que llevan una vida completamente normal y que pueden criar sin problema, aunque siempre ha de hacerse con el cuidado y por los profesionales que garanticen la buena salud de los cachorros.

Cuidados básicos del Gato Lobo

Los cuidados básicos del gato lobo no difieren de los cuidados de otros gatos domésticos. Lo más importante para mantener la buena salud de este animal es procurar que siga unos hábitos de vida saludables, y que cumpla con su calendario de vacunas y desparasitaciones con las visitas necesarias al veterinario.

Por su tipo de pelaje, bastará con un par de cepillados a la semana para mantenerlo limpio y brillante. Y bañarlo una vez cada 6 u 8 semanas con productos específicos para gatos, de modo que su piel esté siempre protegida. También habrá que ofrecerle una alimentación de calidad y en la cantidad justa para su tamaño, lo que hará que esté sano tanto por dentro como por fuera.

No hay que olvidar como parte de sus cuidados su educación y el ejercicio físico, puesto que ambos harán que el gato lobo sea un animal feliz y equilibrado que esté deseoso de pasar tiempo en compañía de su familia. Combinar el tiempo de juego con sesiones de educación y socialización es lo más aconsejable para conseguir el comportamiento deseado.

Curiosidades del Gato Lobo

  • Su nombre tiene mucho que ver con una de las leyendas que se crearon en torno a su origen. El singular aspecto de su rostro debido al pelaje y a sus ojos, hace que se parezcan extrañamente a los lobos. De ahí que incluso se llegara a decir que partían del cruce entre un lobo y un gato, algo imposible, y razón por la que se denominó a la raza gato lobo. El término lykoi es griego y viene a significar también gato lobo.
  • Parte del comportamiento de estos gatos se ha definido como canino o similar al de los lobos, algo que no hace sino alimentar las creencias de quienes creen que están emparentados con el lobo. Sin embargo, la mutación genética que les otorga su aspecto fue completamente natural y tiene únicamente que ver con los gatos. De modo que no existe ninguna relación entre estos gatos y los lobos más allá de los cuentos populares.
  • Entre las características que más recuerdan a los lobos en estos animales, destacan su pelo despeinado, sus ojos más bien redondos y amarillos de pupilas pequeñas, sus orejas puntiagudas, su rostro enmarcado por el pelaje, etc. Incluso hay algunos que pueden atemorizar o inquietar con su aspecto, que podría recordar al de las criaturas ficticias que existen en las leyendas, los hombres lobo.
  • Muchos de estos animales nacen con muy poco pelo o incluso calvos, que suele crecer al mismo tiempo que el propio gato. También es cierto que sus folículos son más débiles que en otras razas, de modo que mudan con más frecuencia de la habitual.

Si estás pensando en hacerte con un gato lobo, has de saber que no lo tendrás fácil. La escasez de ejemplares y de criadores de esta raza en todo el mundo, y la creciente demanda, hace que el precio del gato lobo aumente, y que de momento esté reservado a unos pocos privilegiados con la capacidad para adquirirlo y también para ir en su busca. No obstante, si tu idea es conseguir uno de estos ejemplares, lo primero que debes hacer es informarte acerca de los criadores profesionales y certificados que se dedican a criar esta raza. Contacta con uno de ellos para que pueda asesorarte sobre la raza, sobre el tiempo que tendrás que esperar y sobre sus características. Si realmente quieres poner un gato lykoi en tu vida, merecerá la pena el tiempo y el esfuerzo invertido hasta conseguir un gatito sano y con todas las garantías que necesites al respecto.