Gato Egipcio

A pesar de su nombre, el gato egipcio no tiene su origen en Egipto. Su nombre proviene de la cultura y la mitología, pero lo cierto es que este animal apareció por primera vez en Canadá, y dentro de su historia reciente. Algunas personas aseguran que ya en el antiguo Egipto era posible encontrar gatos similares a los de esta raza, pero es algo que no se puede demostrar debido a la falta de documentación al respecto.

El origen científico del gato egipcio, también conocido como Sphynx o Esfinge, está en una camada canadiense de los años 60, donde uno de los gatitos nació sin pelo debido a una mutación genética natural. Este gatito sin pelo fue objeto de estudio para descartar que fuese más débil o enfermizo que otros gatos sin pelo, cosa que pudo comprobarse. La realidad sobre este animal es que únicamente había sufrido la mutación por un gen recesivo, pero no tenía ninguna carencia ni dificultad para vivir su vida como cualquier otro gato.

Así, durante las dos décadas posteriores, se comenzaron a recoger gatitos sin pelo que nacían en camadas de gatos comunes, bien en la calle o bien a partir de mascotas caseras. Tras las pruebas pertinentes para descartar cualquier problema eventual, estos animales eran introducidos en programas de cría que tenía como objetivo perpetuar y mejorar una tipología de gato sin pelo, en lo que serían los ancestros de la actual raza felina sphynx.

A partir de los años 80, el gato egipcio ya tenía unas características definidas, y entonces los esfuerzos de los criadores se dirigieron a fortalecer la salud de estos animales. En estos programas de cría se introdujeron ejemplares de la raza Devon Rex, lo que hizo que los gatos egipcios mejoraran en cuanto a su fortaleza y fijasen aún más su fenotipo.

Su reconocimiento como raza no llegaría hasta el año 2000, momento en que la mayoría de organizaciones internacionales daría el visto bueno al gato esfinge. Gracias a este reconocimiento, cada vez fueron más las personas interesadas en ellos como mascotas, lo que ayudó también a aumentar la popularidad de la raza. En la actualidad, es posible encontrar ejemplares del gato sphynx en todos los lugares del mundo, y como mascota de muchos hogares. Lo cierto es que no se trata de una raza que destaque por ser muy numerosa ni mayoritaria, pero sí es muy valorada entre los amantes de los gatos por su simpatía, extraña belleza y temperamento adecuado para toda la familia.

Características del Gato Egipcio

El sphynx es un gato de tamaño medio y de características fácilmente reconocibles más allá de la ausencia de pelo. Son animales alargados y musculados, bastante anchos en su pecho y en su cuerpo. Destaca su barriga pronunciada, que a veces parece colgar demasiado con respecto al resto del cuerpo.

Lo más destacable en su anatomía es la forma de su cabeza y su cuello especialmente largo, además de los pliegues que se forman en su piel por todo el cuerpo. Su cabeza es más bien alargada y resaltan sus pómulos afilados. También destaca en la expresión de su rostro el tamaño de sus ojos y orejas, muy grandes en proporción al resto del cuerpo.

El peso habitual de los ejemplares de esta raza está entre los 3 y los 5 kilos, dependiendo también de su longitud, aunque nunca son tan voluminosos como otras razas de pelo largo. El estándar de la raza se ha mantenido hasta la actualidad sin modificaciones, aunque los criadores actuales también van buscando fijar las características que más atractivas les resultan. Por eso, es posible pensar que en algún momento será necesario actualizar el estándar, aunque la raza actualmente está más que consolidada en todo el mundo.

Comportamiento del Gato Egipcio

La palabra que define el temperamento del gato egipcio es la tranquilidad. Difieren bastante de otras razas de gatos en cuanto a su carácter, porque son mucho más calmados de lo que suelen ser los gatos en general. Son animales dulces, cariñosos, curiosos e inteligentes, que nunca tienden a mostrar un carácter agresivo ni entre ellos ni con las personas.

Son animales muy dependientes de sus dueños, en cuanto al afecto y a otros cuidados. Buscan su contacto físico siempre, y también cubrirse con ropa o con el propio cuerpo de su dueño para aumentar su calor corporal, que suele ser muy bajo debido a la falta de manto.

También es una raza sociable, que se lleva bien tanto con adultos como con niños, aunque no participará en los juegos más enérgicos de los pequeños. Su inteligencia les permite aprender órdenes básicas y algunas más complejas, como su propio nombre, que asocian y obedecen con mucha rapidez.

Principales enfermedades del Gato Egipcio

El gato sphynx tiene un promedio de vida de entre 10 y 20 años, y es en general un animal saludable. No obstante, es propenso a sufrir ciertos problemas asociados a la consanguineidad de los ejemplares, y que se traducen en defectos metabólicos, sistémicos y genéticos. Por suerte, hoy en día se está corrigiendo esta tendencia y limpiando las líneas de sangre poco a poco, lo que significa que los cachorros de gato egipcio que nacen son más fuertes y resistentes a las enfermedades felinas comunes.

Cuidados básicos del Gato Egipcio

Los cuidados del gato esfinge son más complejos que los de otras razas felinas. Para empezar, es necesario acudir al veterinario con frecuencia para hacer un chequeo general, y para mantener al día su cartilla de vacunaciones y desparasitaciones. Aparte de esto, hay otros muchos cuidados que dispensar a tu gato egipcio para que esté siempre sano.

El hecho de que no tenga pelo no quiere decir que no requiera cuidados de higiene corporal. Los cepillados están descartados, pero su piel es muy sensible y requiere un trato especial, por lo que se recomienda bañarlo una vez a la semana con un jabón específico para ellos, y limpiar con frecuencia sus ojos y sus oídos. En caso de no querer bañarlo con tanta frecuencia, siempre se puede mantener una buena higiene mediante toallitas húmedas, para limpiar correctamente los pliegues de su piel, pero siempre utilizando productos para animales sensibles.

El metabolismo del gato esfinge es más acelerado que el de otras razas felinas, lo que tiene como objetivo aumentar su temperatura corporal para suplir la ausencia de pelaje. Esto implica que la alimentación de esta raza debe ser específica, distinta a la del resto de razas de gatos. En el mercado existen alimentos concretos para ejemplares de esta raza, compuestos de más proteínas y grasas que otros alimentos. Necesita también mayor cantidad de comida diaria que otros gatos de igual tamaño, pero también se debe controlar que no sea una cantidad excesiva, puesto que podría engordar demasiado, algo muy peligroso para los animales.

Para cuidar adecuadamente al gato sphynx, hay que procurar que la temperatura de la casa sea siempre la adecuada. Tanto en verano como en invierno, el termostato del interior del hogar debería mantenerse entre los 22 y 25 grados, una temperatura adecuada para protegerlo. Estos animales son muy sensibles a los cambios de temperatura, y podrían resfriarse y enfermar con facilidad si no se siguen estas pautas. También habrá que procurar que el minino juegue y realice ejercicio cada día, algo muy necesario para que se mantenga en forma a pesar de que no es una de las razas que más ejercicio demande.

En cuanto a su educación, es algo realmente fácil de controlar con un pequeño esfuerzo desde cachorro, puesto que son animales que aprenden muy deprisa, obedientes y muy sociables. Otra de sus ventajas, es que se adaptan perfectamente a convivir con otros animales, por lo que es posible tenerlo junto a otros gatos, perros o incluso roedores en un estado total de paz y tranquilidad.

Curiosidades del Gato Egipcio

  • Que uno de sus nombres sea el de gato egipcio tiene que ver con el parecido de este animal con la diosa egipcia Bastet, representada habitualmente con forma de humano y cabeza de gato, o con anatomía felina en general.
  • Aunque muchas personas piensan que la característica calvicie del gato egipcio tiene que ver con la manipulación genética por parte del ser humano, no es así. Ciertamente, fueron los científicos quienes potenciaron y fijaron esta característica. Pero los primeros gatos sin pelo nacieron en camadas normales por causas naturales, algo que incluso puede ocurrir en la actualidad como parte de la genética natural.
  • La creencia de que los gatos esfinge no producen alergia es totalmente infundada. El hecho de que carezcan de pelo no implica que sean hipoalergénicos. Esto se debe a que la producción de alergia se encuentra en las hormonas del animal, y las células muertas que se acumulan en la piel y en la saliva. De ahí que una persona alérgica no pueda compartir su vida con uno de estos animales. Las personas con alergia a los animales deberían buscar información acerca de razas de gatos hipoalergénicas.
  • Aunque no se trata de una raza demasiado enérgica, lo cierto es que también son animales ágiles y fuertes, como demuestra el hecho de que pueden saltar más de dos metros en vertical gracias a la fortaleza de sus patas traseras.
  • Hay que tomar ciertas precauciones en lo que se refiere a la temperatura con esta raza, y es que son sensibles al calor, y especialmente al frío. No es raro verlos en invierno sobre los radiadores o estufas, o escondidos entre las mantas y ropa de sus dueños.
  • Uno de los motivos por el que esta raza es tan famosa, es por su presencia en la cultura televisiva y cinematográfica. Son muchos los ejemplos que se pueden encontrar de gatos esfinge que aparecen en el cine y la televisión, como parte de series y películas tanto de acción real como de animación.

Si crees que esta raza es la más adecuada para ti, llega el momento de encontrar un cachorro adecuado. Para ello, deberás acudir a criadores especializados en la raza, que puedan ofrecerte todas las garantías necesarias sobre la salud de tu nueva mascota. Recuerda que el gato egipcio es uno de los más especiales que existen, por eso debes asegurarte de estar recibiendo un ejemplar de calidad. Además, al hablar con un criador experimentado recibirás información de primera mano sobre los cuidados de la raza, de modo que podrás tenerlo todo controlado desde el primer momento.