Gato Bombay

Denominado en muchas ocasiones como ‘pantera en miniatura’ este imponente gato negro se ha ganado un hueco entre las razas más deseadas por los amantes de los gatos por su belleza y presencia. A simple vista podría parecer que el gato Bombay es una raza casi idéntica al americano de pelo corto, y con ellos comparte una parte de su historia. Sin embargo, lo cierto es que esta raza tiene sus características propias, y una historia también propia para la que no hay que retroceder demasiados años.

El Bombay es una raza felina originada como resultado del cruce entre el american shorthair, o americano de pelo corto, y el gato burmés. Debe su nacimiento a la criadora Nikki Horner, quien decidió cruzar un gato americano de pelo corto y color negro con una gata burmés de color cibelino y de su propiedad. Con esto, buscaba potenciar las características más relevantes de ambas razas en una sola, además de obtener un animal cuyo manto fuese negro y muy brillante.

El 1950 nació la primera camada que podría considerarse como gato Bombay, aunque todavía tardaría varios años en lograr fijar el estándar de la raza. A partir de 1953, todos sus esfuerzos se centraron en mejorar los nuevos cachorros de gato Bombay que nacían, y hacia 1976 logró fijar el estándar de la raza del gato Bombay. La CFA también reconoció oficialmente la raza, de modo que el gato Bombay logró establecerse entre el resto de razas que ya existían.

Después de su reconocimiento y durante la década de los años 80, la popularidad del gato Bombay aumentó considerablemente hasta establecerse en un amplio número de hogares de todo el mundo. Sin embargo, en la actualidad no se mantiene el mismo nivel de crecimiento, y, aunque sigue siendo una raza que se encuentra en todos los lugares del mundo, el número de ejemplares no es tan elevado como hace algunos años.

Características del gato Bombay

El Bombay es un gato de gran belleza, doméstico por naturaleza, tranquilo y de tamaño mediano. De entre sus características destacan la musculatura de su cuerpo, que puede hacerle parecer muy pesado en un primer momento. Sin embargo, es un animal fuerte y ágil, incluso más que sus ascendientes.

Sus características más destacables son una cabeza más bien redonda, un hocico corto y una cola de tamaño mediano. Además, la característica definitiva para reconocer al gato pantera es que cuenta con unas almohadillas completamente negras, algo muy poco común entre los gatos. De igual forma, durante su crianza y fijación de las características de la raza, los esfuerzos se dirigieron a conseguir un color de ojos cobre o dorados, algo que también se mantiene en todos los ejemplares, y además son muy brillantes.

La agilidad, la belleza y la presencia son claves entre las características de esta raza. No hay ninguna duda de que será una gran mascota para cualquier tipo de familia, y que no dejará a nadie que lo conozca indiferente ante su belleza.

El tamaño del gato Bombay es mediano en comparación con otras razas. No existen unas medidas concretas para la talla o el peso, lo que sí se debe tener en cuenta es que el gato debe mantenerse siempre bien proporcionado, y en un peso adecuado que le permita mostrar toda la agilidad que posee.

Por su parte, el pelaje del gato Bombay es siempre negro, muy brillante y corto, que incluso puede parecer que tiene reflejos dorados en alguna ocasión. En los ejemplares adultos no es tan extraño encontrar pequeñas manchas de pelaje blanco en la parte inferior del cuerpo, pero siempre en un porcentaje mínimo.

Comportamiento del gato Bombay

El hecho de que lo comienzos de la raza fuesen como gato doméstico, ha hecho que en la actualidad esta raza sea de las más sociables y cariñosas que se pueden encontrar. Adora pasar tiempo con su familia y no es un animal apropiado si va a pasar muchas horas solo. A pesar de lo que se dice acerca de la independencia de los gatos, eso no ocurre con el gato Bombay, puesto que necesita de la compañía de sus seres queridos para no desarrollar ansiedad por la separación.

La raza Bombay es también especialmente habladora, y suele pasar mucho tiempo maullando para captar la atención de su familia y conseguir su objetivo. Del mismo modo, su tono suele ser dulce y tranquilo, por lo que no será una molestia para los habitantes de la casa.

Tener un gato Bombay cachorro puede ser una buena idea para familias con niños pequeños, porque serán compañeros de juegos inseparables. Es un animal muy equilibrado, como demuestra el hecho de poder jugar activamente durante un buen rato, y pasar posteriormente largas horas durmiendo sin hacer el más mínimo ruido.

Este gato pantera de adapta perfectamente a la vida en cualquier lugar, siempre que vea colmadas sus necesidades de juego y cariño. También el temperamento del gato Bombay tiene una característica única, y es que se trata de una raza especialmente fácil de educar y entrenar, puesto que es muy dócil y siempre está dispuesto a agradar a su familia.

Responde muy bien al entrenamiento en positivo, y a través de este método puede aprender diversos trucos de juego y búsqueda, etc., siempre dependiendo del esfuerzo y la paciencia que los propietarios estén dispuestos a emplear en su educación.

Principales enfermedades del gato Bombay

El gato de raza Bombay es en términos generales un animal muy saludable. Se trata de una raza muy poco propensa a sufrir las enfermedades habituales de los gatos, y se desconocen afecciones hereditarias. Únicamente, algunos ejemplares pueden sufrir una malformación del cráneo como parte de su herencia de los gatos burmeses, pero esto es algo muy poco habitual que cada vez tiene menos incidencia.

La manera de garantizar la buena salud del gato Bombay es acudir regularmente a las visitas al veterinario. En estas visitas, además de realizar un chequeo completo se llevarán a cabo las vacunaciones y desparasitaciones pertinentes para evitar que el animal pueda contraer alguna enfermedad.

Cuidados básicos del gato Bombay

La raza de gato Bombay no es una de las que más cuidados requiere, ni a nivel estético ni de salud. Su pelaje es tan corto, suave y sedoso que se mantiene siempre brillante sin tener que hacerle nada de especial. No se enreda ni acumula suciedad, por lo que bastará con un cepillado a la semana para eliminar el pelo muerto.

Los baños en los gatos no son tan necesarios como en los perros, puesto que al no salir a la calle no se ensucian tanto. Además, bañarlos implica que pueden perder la capa protectora de su pelaje. No obstante, puede ser recomendable un baño cuando esté muy sucio, y realizar unas pautas de higiene habituales a través de jabón en seco, mediante toallitas jabonosas, etc. siempre con productos destinados al cuidado particular de los gatos.

Para que el pelaje del gato Bombay brille como debe, es muy importante ofrecerle una alimentación de calidad, porque de otra forma su pelaje se apagará paulatinamente. Además, los gatos castrados tienden a engordar con facilidad, otra buena razón para controlar la cantidad de comida que ingiere y la calidad de la misma. Una buena opción es mezclar la comida seca con latas húmedas de vez en cuando, de modo que tendrás la seguridad de estarle dando todos los nutrientes necesarios de una forma sabrosa.

No hay que olvidar tampoco la necesidad de ejercicio, juego y educación del gato Bombay. Con estas pautas, será una mascota perfecta en cualquier situación, y estará siempre deseoso de pasar tiempo de calidad en compañía de su familia.

Curiosidades del gato Bombay

  • A pesar de su apariencia y sus características, este gato no tiene ningún tipo de ascendencia salvaje. Fue creado y criado como animal doméstico, por lo que es totalmente adecuado para ser una gran mascota en cualquier vivienda familiar.
  • Su creadora se inspiró en el personaje animado de ‘El Libro de la Selva’, Bagheera, para conseguir el animal con el que soñaba tanto a nivel estético como de temperamento, aunque sus características emulan muy lejanamente a las de una pantera salvaje.
  • Su nombre proviene del leopardo negro, animal con el que guarda cierto parecido. El leopardo negro habita naturalmente en la ciudad de Bombay, motivo por el que se seleccionó este lugar para dar nombre a la raza que ahora nos ocupa.
  • Su historia en común con el gato burmés o birmano queda patente todavía en la actualidad. Y es que, aunque pocas, en algunas ocasiones nace en una camada de gatitos Bombay un gato de color marrón que recuerda a los primeros.

Si estás pensando en comprar un gato Bombay, quizá antes deberías prestar atención a todos los gatitos que hay en adopción. No obstante, si sigues pensando que prefieres un ejemplar de dicha raza, entonces tendrás que acudir a un criador especializado en la misma para poder hacerte con un gato Bombay bebé. Nunca acudas a ventas de particulares y mucho menos a tiendas de mascotas, porque esto solo hace que proliferen las camadas de gatitos en muy malas condiciones. Además, un criador especializado en la raza podrá ofrecerte todas las garantías de salud del cachorro e información cercana acerca del temperamento y las necesidades del gato Bombay.

 

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